La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este martes luego de que el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Larijani, respondiera con una advertencia directa al presidente estadounidense Donald Trump, quien previamente amenazó con golpear al país persa “20 veces más fuerte” si Teherán interfiere en el flujo de petróleo en el estratégico estrecho de Ormuz.
A través de redes sociales, el funcionario iraní desestimó las advertencias de Washington y lanzó un mensaje contundente dirigido al mandatario estadounidense. “El pueblo iraní de Ashura no teme sus amenazas vacías”, escribió Larijani, en alusión a la tradición chiita que exalta el sacrificio y la resistencia, antes de advertir: “Cuidado, no vaya a ser que sean ustedes los que desaparezcan”.
La declaración se produce después de que Trump publicara un mensaje en su plataforma Truth Social en el que advirtió que cualquier intento de Irán por bloquear o interrumpir el tránsito petrolero en el estrecho de Ormuz sería respondido con una represalia militar masiva. El presidente estadounidense aseguró que la respuesta de su país sería “veinte veces más fuerte”, acompañada de advertencias de “muerte, fuego y furia” contra el régimen iraní.

El intercambio de amenazas ocurre en medio de una escalada militar en Medio Oriente. En las últimas semanas, Estados Unidos y aliados han intensificado ataques contra objetivos iraníes, mientras Teherán ha respondido con misiles, drones y advertencias de represalias contra bases estadounidenses y rutas energéticas estratégicas en la región.
Larijani, uno de los hombres más influyentes dentro del aparato de seguridad iraní, asumió nuevamente en 2025 la secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, el órgano encargado de coordinar la política de defensa y seguridad del país. Su figura ha cobrado mayor relevancia en el contexto del actual conflicto, que se desarrolla tras una serie de sanciones, protestas internas y ataques militares que han tensionado al máximo las relaciones entre Washington y Teherán.
En su mensaje, el funcionario iraní subrayó que la historia demuestra que potencias extranjeras han intentado sin éxito destruir a Irán. “Otros más poderosos que usted tampoco pudieron borrar a la nación iraní”, señaló, insistiendo en que el país no se intimidará ante las amenazas de Estados Unidos.
El intercambio verbal refleja el clima de confrontación que domina la relación entre ambas naciones en medio del actual conflicto regional. La posibilidad de que Irán limite o cierre el paso por el estrecho de Ormuz —ruta por la que transita una parte sustancial del petróleo mundial, cuyo precio se ha elevado— ha preocupado a los mercados energéticos y entre los aliados occidentales, que observan con preocupación el riesgo de una escalada mayor.