La activista y madre buscadora Ceci Flores informó públicamente el hallazgo de los restos de su hijo Marco Antonio en Hermosillo, Sonora, tras años de búsqueda en campo y denuncia constante de la crisis de desapariciones en México. A través de un video difundido en redes sociales, la fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora compartió un mensaje profundamente personal en el que confirmó la localización y describió el proceso que la llevó a ese momento.
En su publicación, Flores relató que el hallazgo ocurrió en la carretera 26, a la altura del kilómetro 46, en las inmediaciones de Hermosillo. El mensaje que acompañó el video detalla las condiciones en las que se desarrolló la búsqueda y el desgaste acumulado durante años de trabajo en terreno, en medio de condiciones adversas y con recursos limitados. “¡Vamos a casa hijo!”, escribió, seguido de un texto en el que describe la lucha contra la indiferencia institucional, el agotamiento físico y emocional, y la esperanza persistente de encontrar a su hijo con vida.

La activista señaló que, tras localizar los restos, la sensación predominante es la fatiga, en contraste con la convicción que sostuvo durante todo el proceso. En el mismo mensaje, expresa que el hallazgo representa el cumplimiento de una promesa personal, aunque marcado por el dolor de no haber logrado encontrarlo con vida. “Abrazo tus restos, es lo que me queda, es lo que me dejaron”, escribió.
El caso de Ceci Flores se ha convertido en uno de los más visibles dentro del movimiento de madres buscadoras en México, un fenómeno que ha cobrado relevancia ante la magnitud de las desapariciones en el país. Colectivos como el que ella encabeza han documentado durante años la localización de restos humanos en fosas clandestinas, muchas veces sin acompañamiento suficiente de las autoridades.
Tras el anuncio, Flores reiteró su llamado al gobierno federal para fortalecer el apoyo institucional a las labores de búsqueda, así como para garantizar condiciones de seguridad a quienes participan en estas tareas. Aunque no detalló en el mismo mensaje acciones concretas solicitadas, su exigencia se inscribe en una demanda recurrente de colectivos de familiares de personas desaparecidas: mayor coordinación, recursos y compromiso efectivo por parte de las autoridades.
El hallazgo ocurre en un contexto en el que Sonora ha sido señalado como uno de los estados con presencia de fosas clandestinas y desapariciones vinculadas a la violencia del crimen organizado. Las búsquedas realizadas por colectivos ciudadanos han sido, en numerosos casos, las que han permitido ubicar restos humanos que posteriormente son procesados por instancias forenses.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido información detallada sobre la identificación oficial de los restos ni sobre el avance de las investigaciones correspondientes. Como en otros casos, el proceso pericial será determinante para confirmar plenamente la identidad y establecer las circunstancias de la desaparición.
El testimonio de Ceci Flores vuelve a colocar en el centro del debate público la situación de las familias que buscan a sus desaparecidos y la carga que han asumido ante las limitaciones del Estado. Su mensaje, difundido ampliamente en redes sociales, sintetiza el costo humano de una crisis que continúa sin resolverse y que mantiene a miles de familias en la incertidumbre.