La alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez, anunció su renuncia al Partido Acción Nacional en un mensaje público en video en el que expuso una ruptura de fondo con la dirigencia del instituto político y denunció una serie de presiones y ataques en su contra, los cuales, afirmó, han buscado debilitar su administración municipal.
Dirigiéndose a la ciudadanía de León y del país, la presidenta municipal señaló que su decisión se produce tras semanas de tensión interna y reflexión personal. En su mensaje sostuvo que se trata de una determinación “difícil, pero necesaria”, motivada por lo que calificó como un desgaste prolongado derivado de conflictos con actores del propio partido. Aseguró que durante años ha resistido embates “del poder” y acusó intentos deliberados por descarrilar su gobierno.

Gutiérrez afirmó que el PAN ha dejado de ser un instrumento al servicio de la ciudadanía y lo acusó de haberse convertido en un factor que, en sus palabras, está dañando al municipio. Señaló directamente a la dirigencia nacional por haber perdido el rumbo y por no mostrar disposición para corregirlo, al tiempo que consideró inadmisibles los señalamientos contra su administración, a la que describió como una de las más relevantes entre los gobiernos municipales encabezados por el partido en el país.
En el mismo mensaje, la alcaldesa sostuvo que existe una estrategia para forzar su salida del instituto político, lo que —dijo— terminó por confirmar que ya no había condiciones para permanecer en sus filas. Argumentó que el PAN se ha alejado de sus principios fundacionales y de la ciudadanía, lo que, a su juicio, explica la pérdida de respaldo social que enfrenta a nivel nacional. Bajo esa lógica, planteó que su renuncia también responde a una convicción de no “traicionar” a León ni a sus habitantes.
La ahora exmilitante panista destacó su trayectoria de dos décadas dentro del partido, al que dijo haber entregado compromiso y trabajo constante. Recordó los vínculos personales y políticos construidos en ese tiempo, así como la influencia familiar en su militancia, pero subrayó que su salida se da con la conciencia tranquila y sin haber incumplido acuerdos ni dañado al instituto político o a la ciudadanía.
En su posicionamiento, Gutiérrez defendió los resultados de su administración municipal, la cual describió como un gobierno cercano, humano y eficaz, y reiteró su intención de continuar trabajando por León y por el estado de Guanajuato. Afirmó que su decisión no representa un salto al vacío, pues cuenta con respaldo social, y anticipó un escenario de mayor confrontación política en el corto plazo, incluyendo posibles ataques en su contra y hacia su equipo de trabajo.
La renuncia de la alcaldesa ocurre en un contexto de reconfiguración interna en el PAN y abre interrogantes sobre el futuro político de una de las figuras más visibles del partido en Guanajuato, entidad considerada históricamente uno de sus principales bastiones. Su salida también coloca bajo presión a la dirigencia nacional, al evidenciar fracturas en uno de los gobiernos municipales más relevantes que aún encabezaba el panismo en el país.