La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, aseguró que el “final del régimen” de Morena comenzó en su estado y sostuvo que el futuro de México no puede estar marcado por escenarios como el de Sinaloa, entidad que, afirmó, se encuentra bajo el control del crimen organizado. Las declaraciones fueron realizadas durante un acto público de respaldo a su gestión, en medio de la confrontación política que mantiene con el gobierno federal.
Durante el evento, celebrado en Chihuahua y al que asistieron figuras relevantes del Partido Acción Nacional, entre ellas los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, la mandataria estatal lanzó severas críticas contra Morena y la llamada Cuarta Transformación, al tiempo que convocó a la ciudadanía a no normalizar la violencia, la inseguridad y lo que consideró malos resultados de la actual administración federal.
En el discurso central de la concentración, Campos recurrió a la analogía bíblica de David contra Goliat para sostener que los grandes poderes políticos se fortalecen a través del miedo de la población, pero pueden ser derrotados mediante la esperanza y la defensa de la libertad. Bajo esa narrativa, afirmó que Chihuahua se ha convertido en un punto de resistencia frente al gobierno federal.
“No nos van a doblegar y no lo harán jamás; David derrotó a Goliat porque tenía astucia y fe. Los libros de historia recordarán el régimen de Morena, de la 4T, de este narcogobierno, que empezó en Chihuahua con miles de almas valientes”, expresó la gobernadora ante simpatizantes y dirigentes panistas.
La reunión contó con la presencia del coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya; del coordinador de los diputados federales panistas, Elías Lixa; de la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán; del gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, así como de la excandidata presidencial Xóchitl Gálvez. En ese contexto, Campos afirmó que Acción Nacional ha aprendido de los errores cometidos en el pasado y trabaja para consolidarse nuevamente como una alternativa política para los ciudadanos.
La libertad nunca ha sido un regalo. Siempre ha sido una conquista de mujeres y hombres valientes que decidieron no rendirse. 💙🇲🇽
— Maru Campos (@MaruCampos_G) June 1, 2026
A lo largo de nuestra historia han intentado callarnos, perseguirnos y desanimarnos. Pero Chihuahua ha demostrado una y otra vez que su espíritu no… pic.twitter.com/4wF1ovgVn2
La mandataria recordó que al inicio de su administración buscó mantener una relación institucional con el gobierno federal encabezado por Morena, con el objetivo de garantizar recursos y proyectos para Chihuahua. Sin embargo, aseguró que esa relación se deterioró después del operativo realizado el pasado 19 de abril en la Sierra Tarahumara, donde autoridades estatales desmantelaron un presunto narcolaboratorio.
Según Campos, tras esa acción comenzó una serie de señalamientos en su contra desde las conferencias matutinas de la presidenta Claudia Sheinbaum, donde, afirmó, fue acusada de manera falsa de traición a la patria. A partir de ello, sostuvo que se convirtió en víctima de una persecución política.
“En ese momento, confirmé que si una gobernadora electa, con toda la legitimidad de su gente, puede ser señalada y perseguida así, violando su presunción de inocencia, entonces nadie, absolutamente nadie, está seguro en este país. Ni el empresario más próspero, ni el ciudadano más sencillo, nadie”, manifestó.
La gobernadora aprovechó el acto para lanzar una crítica más amplia contra la estrategia de seguridad del gobierno federal y la relación de Morena con grupos criminales. Afirmó que el partido gobernante no solamente ha ejercido mal el poder, sino que además ha permitido que organizaciones delictivas amplíen su influencia en distintas regiones del país.
En ese sentido, describió un panorama marcado por la desaparición de personas, el desplazamiento forzado de comunidades indígenas y la expansión de la narcocultura entre niños y jóvenes. Campos señaló que estos fenómenos reflejan una crisis que, a su juicio, ha sido ignorada o minimizada por las autoridades federales.
Asimismo, sostuvo que si bien en administraciones anteriores existieron casos de políticos que establecieron vínculos con grupos criminales, la situación actual sería más grave porque, según su versión, el crimen organizado habría adquirido una capacidad de influencia directa sobre las decisiones gubernamentales.
Una de las acusaciones más contundentes de su discurso estuvo dirigida al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Campos afirmó que el mandatario sinaloense llegó al poder gracias al respaldo de un cártel de la droga y sostuvo que esa organización criminal continúa operando con impunidad. No obstante, la gobernadora no presentó pruebas durante su intervención para sustentar dichas afirmaciones.
“Eso es lo que significa narcopolítica en su forma más pura. Ya no es solo el político haciendo pactos con el crimen, es el crimen que usa al político como empleado”, declaró.
La mandataria también cuestionó que el gobierno federal invoque la defensa de la soberanía nacional para proteger, según dijo, a funcionarios y políticos señalados por presuntos vínculos con organizaciones criminales. Bajo esa lógica, aseguró que los ataques dirigidos hacia su persona representan un intento de intimidar a quienes se oponen políticamente a Morena.
“Hoy vemos cómo persiguen a una gobernadora legítima, pero me persiguen no solo a mí, persiguen a millones de mexicanos que quieren vivir en un país sin corrupción, sin cobardía”, afirmó ante los asistentes.
El acto se desarrolló como una demostración de respaldo político hacia la gobernadora chihuahuense en un contexto de creciente confrontación entre gobiernos estatales de oposición y la administración federal. Las declaraciones de Campos se suman a una serie de intercambios públicos entre dirigentes del PAN y Morena sobre seguridad, gobernabilidad y presuntos vínculos entre actores políticos y grupos criminales, temas que continúan ocupando un lugar central en el debate nacional.