El político veracruzano Héctor Yunes Landa anunció su renuncia al Partido Revolucionario Institucional (PRI) luego de 45 años de militancia, mediante un mensaje en video difundido en sus redes sociales, en el que expuso como principal motivo su desacuerdo con la actual dirigencia nacional encabezada por Alejandro Moreno.
En su declaración, el exlegislador precisó que formalizó su salida el pasado 2 de mayo de 2026, aunque decidió hacer pública la decisión un día después con el fin de no restar atención al homenaje póstumo realizado en honor del exgobernador veracruzano Fidel Herrera Beltrán y de Rosa Borunda de Herrera, ceremonia a la que asistió por invitación de Fidel Herrera Borunda.
Yunes Landa subrayó que dicho homenaje se llevó a cabo en instalaciones del propio PRI, instituto político en el que, afirmó, se formó y al que expresó que guardará “gratitud y respeto de por vida”. No obstante, contrastó ese reconocimiento con una crítica directa a la conducción actual del partido, al señalar que su renuncia responde a que, bajo el liderazgo de Moreno, “el partido, en lugar de dirigente, tiene dueño”.
La salida de Héctor Yunes ocurre en un contexto de reconfiguración interna del PRI, organización que en los últimos años ha enfrentado una reducción sostenida de su presencia electoral y tensiones entre distintos grupos políticos. La dirigencia de Alejandro Moreno ha sido objeto de cuestionamientos por parte de diversos cuadros priistas, tanto por la estrategia política como por el control interno del partido.
Con una trayectoria de más de cuatro décadas en el priismo, Yunes Landa ocupó diversos cargos públicos, entre ellos senador de la República y diputado federal, además de haber sido candidato al gobierno de Veracruz. Su renuncia representa la salida de un perfil histórico dentro de la estructura del PRI en esa entidad, una de las más relevantes en términos políticos y electorales para el partido.
Hasta el momento, la dirigencia nacional del PRI no ha emitido un posicionamiento público en respuesta al anuncio. La decisión de Yunes se suma a otros episodios de inconformidad al interior del partido, en medio de un escenario político nacional en el que las fuerzas tradicionales continúan ajustando sus estructuras frente a nuevas dinámicas electorales.