El general Dagvin Anderson, líder del United States Africa Command, afirmó ante el Comité de Servicios Armados del Senado de Estados Unidos que organizaciones criminales mexicanas mantienen una creciente presencia operativa en África mediante la instalación de laboratorios clandestinos de metanfetamina y alianzas con grupos dedicados al narcotráfico y al financiamiento de organizaciones extremistas en la región.
Durante la presentación de su informe de seguridad ante legisladores estadunidenses, Anderson sostuvo que tanto el Cártel Jalisco Nueva Generación como el Cártel de Sinaloa “han establecido laboratorios de producción de metanfetamina en África para explotar un mercado en expansión en regiones permisivas”. El mando militar aseguró además que integrantes de ambos grupos fueron detenidos durante operaciones realizadas en distintos países africanos en instalaciones que describió como algunas de las mayores descubiertas hasta ahora en el continente.
El jefe del Africom advirtió que la combinación entre crimen organizado transnacional, fragilidad institucional y presencia de grupos armados representa un riesgo creciente para la estabilidad regional. En su exposición señaló que esta convergencia está transformando el panorama de seguridad africano en una “olla a presión” que requiere coordinación internacional y cooperación entre agencias de inteligencia, fuerzas armadas y autoridades antidrogas para evitar una expansión mayor de estas redes ilícitas.
Anderson expuso que desde 2024 se registró un incremento significativo en las rutas de tráfico de drogas que conectan América con Europa a través de África. Según el reporte presentado al Senado estadunidense, el flujo de cocaína a través del océano Atlántico se multiplicó casi por seis en ese periodo. Bajo este contexto, afirmó que organizaciones criminales mexicanas, venezolanas y del Caribe buscan trasladar su experiencia en producción industrial de narcóticos al continente africano, utilizando la región tanto como centro de fabricación como punto estratégico de transbordo hacia mercados europeos y de Medio Oriente.
El militar estadunidense también aseguró que el Africom trabaja con gobiernos aliados para contener la creciente relación entre organizaciones terroristas africanas y cárteles mexicanos. De acuerdo con Anderson, grupos armados asentados en distintas regiones del continente están obteniendo recursos mediante vínculos con redes internacionales del narcotráfico, fenómeno que preocupa a Washington por su impacto en la seguridad regional y global.
Como ejemplo de la cooperación internacional en el combate a estas redes criminales, el general destacó las operaciones conjuntas realizadas el año pasado por la armada francesa con apoyo de agencias de inteligencia de Estados Unidos. Según indicó, esas acciones derivaron en tres de las mayores incautaciones de cocaína procedente de Sudamérica registradas en el Atlántico.

Las declaraciones del jefe del Africom coinciden con recientes operativos realizados en Nigeria por la National Drug Law Enforcement Agency, que informó sobre la detención de nueve personas, incluidos tres ciudadanos mexicanos, durante el desmantelamiento del mayor laboratorio clandestino de metanfetamina descubierto hasta ahora en ese país africano.
El titular de la agencia nigeriana, Buba Marwa, declaró que las autoridades tienen identificada una nueva estrategia de los cárteles internacionales, consistente en contratar especialistas sudamericanos y mexicanos para instalar centros de producción de drogas sintéticas en zonas rurales africanas. El funcionario sostuvo que esta modalidad representa una amenaza creciente para la seguridad y la salud pública en la región.
La redada se realizó en una granja ubicada en el estado de Ogun, al suroeste del país, donde las fuerzas de seguridad localizaron un laboratorio clandestino de escala industrial oculto en una zona boscosa. Las autoridades decomisaron sustancias químicas valuadas en aproximadamente 362 millones de dólares, incluyendo cristal de metanfetamina, además de una cantidad histórica de cocaína cuyo valor total fue estimado en cerca de mil millones de dólares.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades nigerianas, la droga asegurada tenía como destino mercados de Medio Oriente, Europa y Estados Unidos, utilizando rutas terrestres hacia la frontera norte africana y posteriormente corredores marítimos internacionales.
Nigeria ha sido identificada desde hace años como uno de los principales nodos africanos para el tráfico de drogas ilícitas hacia Europa. Diversos organismos internacionales han advertido sobre el crecimiento de las redes criminales transnacionales en África Occidental, región que se ha convertido en un punto estratégico para el almacenamiento, procesamiento y redistribución de narcóticos provenientes de América Latina.