En un movimiento que ha pasado casi desapercibido por el anuncio oficial masivo, la Administración de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (TSA, por sus siglas en inglés) actualizó silenciosamente su política sobre el transporte de marihuana medicinal por parte de los viajeros.
Desde el pasado 27 de abril, la herramienta web oficial de la agencia, “What Can I Bring?” (¿Qué puedo llevar?), indica que el cannabis de uso médico está permitido tanto en el equipaje de mano como en el facturado.

Esta actualización no es una coincidencia, sino la consecuencia directa de una reciente orden federal que reclasificó la marihuana con fines medicinales. A finales del pasado mes de abril, el Fiscal General interino firmó una orden para trasladar la marihuana medicinal autorizada por los estados a la Lista III (Schedule III) de la Ley de Sustancias Controladas, reconociendo oficialmente que tiene un uso médico aceptado y un menor riesgo de dependencia que drogas más restrictivas.
Sin embargo, detrás del aparente permiso verde hay una considerable área gris legal. La TSA ha añadido la etiqueta (Instrucciones Especiales) a la entrada de marihuana médica, pero la agencia ha dejado la página de detalles para estas instrucciones completamente en blanco, no especificando límites de cantidad ni los documentos exactos que los pasajeros deben presentar (como recetas médicas o tarjetas de paciente estatales). Esta falta de claridad mantiene a los viajeros en una situación ambigua mientras intentan cumplir con regulaciones no definidas. https://matadornetwork.com/read/tsa-new-cannabis-rules-flying-with-medical-marijuana/
En el filtro de seguridad, la TSA mantiene que su prioridad sigue siendo la seguridad (explosivos, armas). No obstante, el protocolo de la agencia obliga a los agentes a llamar a la policía local del aeropuerto si detectan cualquier sustancia que parezca ilegal o una actividad delictiva.
A pesar del cambio medicinal federal, el cannabis para uso recreativo sigue siendo ilegal a nivel federal, lo que significa que un viajero sin justificación médica válida en un estado que prohíba la marihuana recreativa sigue enfrentándose a posibles consecuencias legales en el filtro de seguridad.
Para los pacientes que dependen de la marihuana medicinal autorizada, esta actualización representa una simplificación logística, pero la ambigüedad en las reglas específicas exige precaución.
Ante la ausencia de guías detalladas de la TSA, los expertos recomiendan a los pacientes viajar con su medicamento en sus envases originales del dispensario autorizado y llevar consigo copias físicas de su tarjeta estatal de paciente o receta médica para mayor seguridad.