La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que existe el derecho a cuestionar las razones detrás de la cancelación de visas por parte del gobierno de Estados Unidos a funcionarios y políticos mexicanos, y no descartó que estas acciones puedan formar parte de mecanismos de presión con implicaciones políticas, incluso en el contexto de los procesos electorales nacionales.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria fue cuestionada sobre la decisión de autoridades estadounidenses de revocar visas a figuras vinculadas con Morena, entre ellas la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda. Al ser interrogada sobre si estas medidas podrían interpretarse como una forma de intromisión en asuntos políticos internos de México, Sheinbaum respondió que existen elementos para mantener dudas sobre las motivaciones reales de dichas determinaciones.
“Puede ser, tenemos derecho a dudar, a cuestionarlo, de cuál es la verdadera razón de quitar las visas”, declaró la presidenta al referirse a las acciones emprendidas por Washington contra diversos actores políticos mexicanos.
Las declaraciones ocurren en un momento de tensión bilateral derivado de la crisis de seguridad en Sinaloa y de los señalamientos realizados desde Estados Unidos sobre presuntos vínculos entre funcionarios mexicanos y organizaciones del narcotráfico. En distintos espacios públicos y mediáticos han surgido referencias a personajes como el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y al senador Enrique Inzunza Cázarez, aunque hasta ahora no se han presentado acusaciones judiciales formales en territorio mexicano en su contra relacionadas con esos señalamientos.
Sheinbaum sostuvo además que el gobierno estadounidense debería concentrar mayores esfuerzos en atender problemáticas internas vinculadas al consumo de drogas y al tráfico ilegal de armas, fenómenos que, según ha reiterado en diversas ocasiones, tienen un impacto directo en la violencia que enfrenta México.
El tema adquiere una dimensión particularmente sensible debido al reciente debate legislativo sobre la participación extranjera en procesos políticos nacionales. En días recientes fue aprobada una reforma que incorpora la intervención extranjera como una causal para la eventual nulidad de elecciones, una modificación que ha generado discusiones entre especialistas, partidos políticos y organizaciones civiles respecto a sus alcances jurídicos y a la definición precisa de qué conductas pueden ser consideradas injerencia externa.
En ese contexto, las declaraciones de Sheinbaum alimentan un nuevo frente de discusión sobre el papel que pueden desempeñar las decisiones adoptadas por gobiernos extranjeros respecto de actores políticos mexicanos y sobre las posibles repercusiones que dichas medidas podrían tener en la percepción pública durante periodos electorales.
🔴“Hay que tener valentía cuando se entra a la política”: la presidenta Claudia Sheinbaum envió un mensaje a legisladores de su movimiento ante versiones que señalan reservas para respaldar su postura frente a Estados Unidos por temor a perder la visa.#AzucenaxFórmula pic.twitter.com/VJmLyllZBw
— Azucena Uresti (@azucenau) June 1, 2026
Mientras el gobierno federal insiste en exigir información clara sobre las razones que motivan la cancelación de visas a funcionarios mexicanos, la administración estadounidense no ha hecho públicos, en la mayoría de los casos, los detalles específicos que sustentan estas determinaciones, argumentando disposiciones de confidencialidad relacionadas con sus procedimientos migratorios.
La controversia se desarrolla en medio de una relación bilateral marcada por la cooperación en materia de seguridad, migración y comercio, pero también por diferencias recurrentes sobre la estrategia para combatir al crimen organizado, la responsabilidad compartida en el tráfico de drogas y armas, y los límites de la actuación de cada país frente a problemas que afectan a ambos lados de la frontera.