A menos de un año de que la Ciudad de México reciba partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026, los primeros datos sobre el comportamiento del mercado de alojamiento temporal muestran que el evento todavía no genera un aumento significativo en las reservaciones de inmuebles ofertados a través de Airbnb, de acuerdo con una investigación presentada en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Durante una conferencia realizada en el Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN), el doctor en Estudios Urbanos por El Colegio de México, Yesua Martínez Torres, expuso resultados preliminares de su estudio titulado “El efecto de la Copa Mundial de Futbol 2026 en la actividad Airbnb en ciudades de México, Canadá y Estados Unidos”, en el que analiza el comportamiento de las reservaciones en cinco ciudades que serán sedes del torneo.
El especialista explicó que, si bien se observa un ligero incremento en las reservaciones de alojamientos en la capital mexicana para el periodo en que se desarrollará la justa mundialista, dicho crecimiento no resulta estadísticamente relevante y, por el momento, no puede atribuirse directamente a la celebración del campeonato.

La investigación se centra en la evaluación de las tasas de ocupación de inmuebles registrados en Airbnb ubicados dentro de un radio de aproximadamente 10 kilómetros de los estadios donde se disputarán encuentros mundialistas. El análisis comprende el periodo del 5 de enero al 31 de agosto de este año e incluye a la Ciudad de México, la Bahía de San Francisco, Seattle, Toronto y Vancouver.
De acuerdo con los datos presentados, Vancouver registra la mayor tasa de ocupación con 54 por ciento, seguida por Toronto con 46.9 por ciento, Seattle con 41.2 por ciento, la Bahía de San Francisco con 35.2 por ciento y la Ciudad de México con apenas 28.2 por ciento, la cifra más baja entre las ciudades analizadas.
El resultado adquiere mayor relevancia al considerar que la capital mexicana concentra la mayor cantidad de propiedades registradas en la plataforma. La Ciudad de México cuenta con 18 mil 118 inmuebles ofertados, mientras que Toronto suma nueve mil 544, la Bahía de San Francisco cinco mil 818, Seattle cuatro mil 789 y Vancouver tres mil 687.
Martínez Torres señaló que la limitada respuesta del mercado capitalino puede estar relacionada con diversos factores urbanos. Entre ellos destacan la configuración territorial de la metrópoli, la ubicación del estadio dentro de la ciudad y el perfil de los encuentros que albergará México durante la competencia.
El investigador explicó que muchos visitantes podrían optar por hospedarse en zonas con una oferta turística más consolidada y mayores atractivos para los viajeros internacionales, como Roma, Condesa y Polanco, en lugar de privilegiar la cercanía al estadio donde se disputarán los partidos.
Asimismo, recordó que de los 104 encuentros programados para la Copa Mundial de la FIFA 2026, únicamente 13 se celebrarán en México y otros 13 en Canadá, mientras que Estados Unidos albergará 84. Bajo este contexto, consideró posible que una parte importante de la demanda de hospedaje se concentre conforme avance el torneo hacia sus etapas decisivas.

Los resultados preliminares también muestran que las reservaciones presentan una disminución de entre tres y cinco puntos porcentuales en Toronto y Vancouver, mientras que en la Ciudad de México, Seattle y la Bahía de San Francisco los incrementos observados alrededor de los estadios son mínimos y carecen de significancia estadística.
Durante la presentación, el especialista destacó que la edición 2026 del Mundial presenta características inéditas que podrían modificar los patrones tradicionales de movilidad de los aficionados. A diferencia de torneos anteriores, la competencia se desarrollará simultáneamente en tres países, lo que obligará a muchos asistentes a desplazarse a través de fronteras internacionales para seguir a sus selecciones.
En ese sentido, advirtió que factores como los requisitos migratorios, los procesos de visado y el elevado costo de los boletos para los partidos podrían influir en las decisiones de viaje y, por ende, en la demanda de alojamiento temporal.
Por su parte, el director del CISAN, Juan Carlos Barrón Pastor, subrayó que la experiencia de otros eventos deportivos internacionales ha mostrado que la conectividad de los estadios y recintos suele tener un peso mayor que la proximidad física al momento de elegir hospedaje.
A su vez, Alejandro Mercado Celis consideró que los hallazgos abren nuevas líneas de investigación sobre los impactos económicos, sociales y urbanos del Mundial 2026. Señaló además que la dispersión geográfica de la competencia entre tres países podría dificultar que los aficionados acompañen de manera continua a sus selecciones nacionales a lo largo de todo el torneo.
Los datos expuestos en la UNAM sugieren que, por ahora, la expectativa de una fuerte presión sobre el mercado de Airbnb en la Ciudad de México derivada del Mundial aún no se refleja en las reservaciones. Los especialistas coinciden en que será necesario observar el comportamiento de la demanda conforme se acerque la competencia y se definan aspectos clave como la venta de boletos, los calendarios de viaje y las rutas que seguirán los aficionados en una de las ediciones más extensas y complejas en la historia de la Copa del Mundo.