Un nuevo estudio científico ha encendido las alertas entre geólogos y autoridades de protección civil al concluir que la Falla de San Andrés y la Falla de San Jacinto, en el sur de California, han acumulado el mayor nivel de tensión registrado en aproximadamente 1,000 años.
Sin embargo, los especialistas enfatizan que el hallazgo no significa que un sismo catastrófico sea inminente ni permite establecer una fecha específica para su ocurrencia. La predicción exacta de terremotos continúa siendo imposible con la tecnología y el conocimiento científico actuales.
La investigación fue desarrollada por un equipo de geólogos de la Universidad de Hawái en Mānoa, encabezado por la investigadora Liliane Burkhard. Los científicos utilizaron modelos computacionales avanzados basados en principios físicos e incorporaron registros de actividad sísmica correspondientes a los últimos mil años.
Los resultados mostraron que el sistema tectónico del sur de California presenta una acumulación excepcional de energía geológica debido a la ausencia de una ruptura importante durante más de 160 años en determinadas secciones de ambas fallas.
Según los autores, esta acumulación de tensión convierte a la región en una de las zonas sísmicas más vigiladas de América del Norte.
Los investigadores explican que el devastador terremoto de magnitud 7.9 que sacudió San Francisco en 1906 liberó una enorme cantidad de energía en el norte de California, pero no redujo significativamente la presión acumulada en las fallas del sur del estado.
Como consecuencia, la energía tectónica ha continuado acumulándose durante décadas en áreas cercanas a Los Ángeles, San Bernardino y Riverside, incrementando la preocupación entre especialistas en geofísica y gestión de riesgos.
¡La FALLA de #SanAndrés vuelve a ENCENDER ALARMAS! 🚨🌎 Estudio encendió alertas tras revelar que dos fallas geológicas del sur de California se encuentran en un estado crítico 👀⚠️ ¡Aquí toda la info!#Megaterremoto #California #VideoViral #TVAztecaVeracruz pic.twitter.com/1bEGGE5s6V
— TV Azteca Veracruz (@AztecaVeracruz) June 17, 2026
El peligro de una ruptura simultánea entre las dos fallas
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue la identificación de una zona geológica estratégica conocida como Cajon Pass, ubicada al noreste de Los Ángeles.
De acuerdo con la investigación publicada en el Journal of Geophysical Research, este corredor montañoso funciona como una especie de conexión crítica entre los sistemas de fallas de San Andrés y San Jacinto.
Los expertos consideran que este punto podría desempeñar un papel determinante en la propagación de futuras rupturas sísmicas.
Los modelos sugieren que ambas fallas han alcanzado niveles de tensión similares, lo que incrementa la posibilidad de que un terremoto iniciado en una de ellas desencadene la ruptura simultánea de la otra.
Este fenómeno, conocido como ruptura encadenada o ruptura múltiple, podría generar un sismo superior a magnitud 8.0, liberando una cantidad de energía considerablemente mayor que la registrada en eventos recientes de la región.
Aunque los investigadores subrayan que se trata de un escenario potencial y no de una predicción, reconocen que el riesgo merece especial atención por parte de las autoridades.
Las ciudades más vulnerables ante un posible megaterremoto
Una eventual ruptura conjunta de las fallas podría afectar gravemente a algunas de las áreas metropolitanas más pobladas de Estados Unidos.
Entre las ciudades consideradas de mayor vulnerabilidad destacan:
- Los Ángeles.
- San Bernardino.
- Riverside.
- Palm Springs.
- El Valle de Coachella.
Estas regiones concentran millones de habitantes, infraestructura estratégica, redes de transporte, hospitales y centros industriales que podrían sufrir daños severos durante un evento sísmico de gran magnitud.
Los especialistas destacan que California cuenta con estrictos códigos de construcción antisísmica, aunque advierten que un terremoto extremo pondría a prueba incluso las infraestructuras más modernas.
¿Podría afectar a México un gran terremoto en California?
Los efectos de un gran sismo en el sur de California no se limitarían al territorio estadounidense.
El sistema geológico de la Falla de San Andrés mantiene continuidad estructural hacia el Golfo de California, una zona donde convergen importantes procesos tectónicos que también influyen en el noroeste de México.
Por esta razón, expertos en protección civil consideran que un evento sísmico de gran magnitud podría generar actividad sísmica inducida o intensas sacudidas en regiones fronterizas mexicanas.
De acuerdo con especialistas y organismos de monitoreo sísmico, ciudades como Mexicali, Tijuana y Ensenada podrían experimentar movimientos significativos si ocurriera un terremoto de gran escala en el sur de California.
Asimismo, algunas zonas costeras de Sonora y Sinaloa serían monitoreadas por las autoridades ante la posibilidad de fenómenos asociados, incluyendo alteraciones marítimas localizadas.
No obstante, los expertos aclaran que cualquier impacto específico dependería de múltiples variables, entre ellas la ubicación exacta del epicentro, la profundidad del sismo y el comportamiento de las fallas involucradas.
Científicos llaman a la preparación, no al pánico
Tanto los autores del estudio como organismos especializados, incluido el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), coinciden en que los resultados no deben interpretarse como una predicción inmediata de desastre.
La investigación identifica una acumulación significativa de tensión geológica y una mayor probabilidad estadística de actividad sísmica relevante, pero no permite determinar cuándo ocurrirá un terremoto.
Los especialistas recuerdan que actualmente ninguna tecnología puede predecir con precisión la fecha, hora y magnitud de un sismo.