El capitán de la selección de Irán, Mehdi Taremi, lanzó un duro cuestionamiento contra la FIFA y los organizadores de la Copa del Mundo que se disputa en Estados Unidos, al asegurar que su equipo ha enfrentado condiciones que considera injustas tanto dentro como fuera de la cancha, situación que, afirmó, ha afectado el desarrollo de la competencia para el representativo iraní.
Tras uno de los encuentros del torneo, el delantero expresó su inconformidad con la logística implementada para su selección y aseguró que las dificultades enfrentadas van mucho más allá del aspecto deportivo. En declaraciones a medios de comunicación, calificó el certamen como “una Copa del Mundo desastrosa” y sostuvo que los futbolistas profesionales no deberían competir bajo las condiciones que, según dijo, ha experimentado el combinado iraní.
“Esta es una Copa del Mundo desastrosa. Como jugadores profesionales no podemos jugar una competición en estas condiciones, no está bien ni es justo. Si la FIFA piensa que esto es justo, tema de ellos, pero no lo es”,
declaró el atacante, quien además cuestionó quién debería asumir la responsabilidad de resolver los problemas que, asegura, afectan a su selección.
El capitán iraní también señaló directamente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al recordar una reunión que sostuvo con el plantel después del partido inaugural frente a Nueva Zelanda. De acuerdo con Taremi, el dirigente prometió intervenir para solucionar las dificultades que enfrentaba el equipo, aunque aseguró que ello no ocurrió.
“El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, vino a nuestro vestuario después del primer partido contra Nueva Zelanda y dijo que iba a resolver todos los problemas, pero en realidad, la FIFA no hizo nada”, afirmó.
Uno de los principales reclamos del futbolista se centra en los traslados y los procedimientos migratorios que, según explicó, han debido cumplir constantemente durante el campeonato. Taremi aseguró que la selección iraní no ha podido permanecer en Seattle, sede de algunos de sus compromisos, y ha tenido que regresar a Tijuana entre partidos, lo que, sostuvo, representa una desventaja competitiva frente a otras selecciones.
El delantero afirmó que el equipo debe someterse a controles migratorios cada vez que cambia de sede, una situación que calificó como un obstáculo adicional para el desempeño deportivo del conjunto asiático.
Las declaraciones escalaron aún más cuando fue cuestionado sobre si considera que la FIFA y las autoridades estadounidenses preferirían que Irán quedara eliminado del torneo. En respuesta, Taremi aseguró que, desde la perspectiva del equipo, las circunstancias apuntan en esa dirección.
“Tenemos que luchar contra absolutamente todo. No podemos quedarnos en el país, viajamos y nos sometemos a controles migratorios cada vez que queremos jugar, ahora no podemos quedarnos en Seattle y tenemos que volver a Tijuana. Han hecho todo lo posible para eliminarnos, entonces desde nuestra perspectiva, sí, creo que lo quieren así, nos quieren afuera”, sostuvo.

Las afirmaciones de Taremi representan una crítica directa a la organización del campeonato y colocan nuevamente bajo escrutinio la logística implementada para algunas selecciones participantes, particularmente en lo relacionado con los desplazamientos internacionales, los procedimientos migratorios y las condiciones operativas durante la competencia. Sin embargo, las acusaciones sobre una supuesta intención deliberada de favorecer la eliminación de Irán corresponden a la opinión expresada por el capitán de la selección y, hasta el momento, no han sido respaldadas con pruebas públicas ni confirmadas por las autoridades involucradas.