Un autobús contratado para la logística del São Paulo en Bolivia fue interceptado por la policía con 86,5 kilos de marihuana a bordo. El hecho ocurrió el 11 de agosto de 2026, mientras el vehículo se desplazaba en la zona de Cochabamba, en dirección a Santa Cruz de la Sierra, donde se encontraba la delegación brasileña.
El vehículo pertenecía a la empresa Buses Cosmos (también referida como Flota Cosmos) y ya lucía el escudo del São Paulo adhesivado. Según reportes de medios brasileños, fue detenido en un control de rutina de la Unidad Móvil Policial para Áreas Rurales (UMOPAR). Durante la inspección, los agentes hallaron cuatro sacos con paquetes en forma de ladrillo ocultos en la cabina del autobús. El peso total de la droga ascendió a 86,5 kilogramos.

Tres conductores responsables del transporte fueron detenidos y puestos a disposición de la justicia boliviana. La empresa emitió un comunicado en el que señaló que la responsabilidad corresponde a los motoristas y que estos ya se encuentran detenidos. También afirmó que ni la compañía ni el São Paulo tienen relación con el hecho.
El club brasileño no se vio afectado en su logística. La delegación había llegado a Santa Cruz de la Sierra la noche del 10 de agosto y se preparaba para trasladarse a La Paz, ciudad ubicada a más de 3.600 metros de altitud, donde enfrentaría al Bolívar por los octavos de final de la Copa Sudamericana. La empresa proporcionó de inmediato otro vehículo, por lo que el traslado se realizó sin contratiempos. El São Paulo confirmó que no utilizó el autobús intervenido y que se enteró del incidente principalmente a través de la prensa local.
El partido contra el Bolívar estaba programado para la noche del 11 de agosto en el estadio Hernando Siles de La Paz. La estrategia del São Paulo de aterrizar primero en Santa Cruz, a menor altitud, y subir a La Paz solo horas antes del encuentro es una práctica habitual de equipos que visitan la altura boliviana.

La incautación generó atención mediática por el hecho de que el vehículo ya portaba la identidad visual del club. Sin embargo, las investigaciones y los comunicados oficiales apuntan a que se trató de una acción de los conductores, sin vínculo con la institución deportiva. La policía boliviana continúa las pesquisas para determinar el origen y el destino de la droga, así como posibles responsabilidades adicionales.
El episodio no alteró la preparación del São Paulo. El equipo llegó a La Paz según lo planeado y se concentró en el compromiso de la Copa Sudamericana. La empresa de transporte cumplió con el servicio mediante un vehículo de reemplazo, y el club reiteró que ninguna persona de su delegación estuvo involucrada.

Casos de este tipo, en los que vehículos de transporte comercial son utilizados para el traslado de estupefacientes, no son ajenos a las rutas de la región. En esta ocasión, la intervención policial ocurrió antes de que el autobús entrara en contacto con la delegación brasileña, lo que evitó cualquier complicación adicional para el club.
El São Paulo enfrentaba el partido de ida de octavos de final en un momento de resultados irregulares en el Campeonato Brasileño. La atención mediática se centró, sin embargo, en el incidente del autobús, que quedó resuelto con la detención de los conductores y la provisión de un medio de transporte alternativo. El equipo pudo concentrarse en el aspecto deportivo sin que la logística se viera comprometida.