Cuentan que, mientras el Mundial aún acapara los reflectores, Dante Delgado ya disputa otro campeonato: el de 2027. En Movimiento Ciudadano aseguran que el dirigente no ha dejado de recorrer el país ni de fortalecer la estructura del partido con una meta clara: ganar al menos cinco gubernaturas, diez capitales y varias de las ciudades más importantes de México. En el equipo naranja insisten en que el proyecto tiene rumbo, organización y visión de largo plazo.
Dicen que Dante también aprovechó el ambiente mundialista para hacer visible a MC en los estados que gobierna el partido, donde los Fan Fest y las sedes de la Copa del Mundo se tiñeron de naranja con actividades, playeras y gorras. En los corrillos políticos comentan que, mientras rueda el balón, el dirigente busca que Movimiento Ciudadano también gane terreno fuera de la cancha y llegue con impulso a la elección más grande de la historia.
SOMBRA DE SOBORNOS
Cuentan que la solicitud de cadena perpetua contra Ismael “El Mayo” Zambada no sólo busca cerrar uno de los expedientes más emblemáticos del narcotráfico, sino que volvió a encender las alarmas en la clase política mexicana. La Fiscalía estadounidense aseguró ante el juez Brian Cogan que el Cártel de Sinaloa repartió millones de dólares en sobornos a policías, militares y políticos para operar sin obstáculos. En los pasillos del poder saben que esas afirmaciones reavivan viejos fantasmas y alimentan la expectativa sobre quiénes podrían quedar bajo el reflector si el caso sigue escalando.
COLORES QUE DELATAN
Más de uno levantó la ceja cuando Hugo Éric Flores apareció en el INE con corbata morada y hablando como dirigente de PAZ, aunque en San Lázaro sigue sentado en la bancada de Morena. El diputado insiste en que no hay doble militancia porque llegó como candidato externo, pero sus declaraciones dejaron abierta la puerta a un posible cambio de rumbo. En la política saben que los símbolos rara vez son casualidad, y el cambio de color fue leído como una señal de que Flores ya evalúa cuál será su siguiente movimiento antes de que el tablero electoral vuelva a reacomodarse.