Trabajadores sindicalizados irrumpieron en la sesión de clausura del periodo ordinario del Congreso de Morelos para exigir la firma del Convenio Anual de Prestaciones 2026, en una jornada que terminó con consignas, empujones y legisladores obligados a abandonar el recinto bajo presión de los manifestantes.
La protesta comenzó desde las gradas del Salón de Plenos, donde los trabajadores reclamaron a los diputados la falta de un acuerdo sobre las condiciones laborales y prestaciones correspondientes al presente año. La movilización escaló cuando los inconformes descendieron hacia el área principal del recinto y rompieron una puerta de acceso para ingresar al pleno.
En medio de las consignas, el presidente de la Mesa Directiva, Isaac Pimentel Mejía, tomó protesta a los integrantes de la Diputación Permanente y posteriormente declaró formalmente clausurado el periodo ordinario de sesiones. La sesión concluyó mientras los trabajadores mantenían la protesta dentro y alrededor del recinto legislativo.
La tensión aumentó al término de los trabajos parlamentarios. Los legisladores abandonaron el Congreso entre empujones y, de acuerdo con reportes locales, Pimentel Mejía fue seguido por trabajadores hasta el estacionamiento, donde finalmente acordó reunirse con ellos al día siguiente para continuar las conversaciones sobre el convenio laboral.
El conflicto se produjo después de que las negociaciones entre el Congreso y el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Poder Legislativo del Estado de Morelos permanecieran abiertas. Días antes, el propio Isaac Pimentel había informado que la representación sindical solicitaba un incremento salarial de 8 por ciento y que la Legislatura había presentado una contrapropuesta de 2 por ciento. El presidente del Congreso sostuvo entonces que las prestaciones previstas en el convenio laboral se habían cumplido y que el diálogo continuaba con la participación de los coordinadores parlamentarios.
El antecedente inmediato explica parte del choque registrado durante la clausura. El Convenio Anual de Prestaciones constituye el instrumento mediante el cual se formalizan los acuerdos laborales entre el Poder Legislativo y sus trabajadores sindicalizados. En 2025, el Congreso de Morelos ratificó un convenio con un incremento salarial de 6.2 por ciento y mejoras en prestaciones, entre ellas el monto destinado a la despensa familiar.
La protesta irrumpió así en un cierre legislativo marcado no solamente por el conflicto laboral, sino también por los asuntos que quedaron pendientes. La sesión terminó con 140 dictámenes relacionados con jubilaciones y pensiones sin ser desahogados, además de otras iniciativas que no alcanzaron a ser resueltas antes de la clausura del periodo ordinario.
Entre los pendientes también quedó la posible designación de la nueva titular de la Comisión de Atención a Víctimas, un nombramiento que deberá esperar a que el Congreso retome sus trabajos conforme al calendario legislativo. La falta de resolución de estos asuntos dejó una agenda abierta para la Diputación Permanente y para el siguiente periodo ordinario.
La jornada contrastó con el discurso institucional con el que el Congreso de Morelos ha presentado sus cierres legislativos recientes. En diciembre de 2025, la propia Mesa Directiva, encabezada entonces por Isaac Pimentel, informó sobre la clausura del periodo ordinario y la instalación de la Diputación Permanente como parte del procedimiento formal previsto por la Legislatura.
La confrontación de este jueves mostró, sin embargo, un escenario distinto, con trabajadores sindicalizados dentro del recinto, exigencias directas a los legisladores y una negociación laboral que permanecía sin acuerdo definitivo. El conflicto quedó temporalmente encauzado hacia una nueva reunión entre la dirigencia sindical y el presidente de la Mesa Directiva, aunque el cierre del periodo ordinario dejó pendientes tanto la discusión sobre las prestaciones laborales como una parte importante de la agenda legislativa.
La disputa entre el Congreso y sus trabajadores ocurre además en un contexto de presión presupuestal. Pimentel ha advertido que el Poder Legislativo enfrentaría una reducción cercana al 60 por ciento de su presupuesto para el próximo año, argumento que la Mesa Directiva ha colocado en el centro de las negociaciones sobre las condiciones económicas del personal.
El desenlace de la protesta dependerá ahora de la reunión comprometida por el presidente del Congreso con los trabajadores y de la posibilidad de alcanzar un acuerdo sobre el Convenio Anual de Prestaciones 2026. Mientras tanto, el periodo ordinario quedó formalmente clausurado con una sesión marcada por la presión sindical, la salida apresurada de los diputados y una agenda legislativa que dejó pendientes 140 dictámenes de jubilaciones y pensiones, además de otros asuntos relevantes para el estado.