En una decisión que refuerza los lazos diplomáticos entre México, Estados Unidos y Canadá en el marco del torneo más grande de la historia del fútbol, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo viajará este sábado a Nueva Jersey para asistir a la final de la Copa Mundial FIFA 2026, donde se enfrentarán las selecciones de España y Argentina.
Sheinbaum lo anunció este viernes tras un evento en Playa del Carmen, Quintana Roo: “Recibí una invitación del presidente Trump para ir el domingo a la final del Mundial y tomé la decisión de sí asistir, porque es una invitación directa del presidente de los Estados Unidos. Va a estar también el primer ministro (Mark) Carney”, declaró a los medios.
La mandataria mexicana, quien no asistió a ninguno de los 13 partidos disputados en territorio nacional como protesta simbólica por los altos precios de los boletos, optó por seguir a la Selección Mexicana (“El Tri”) desde fan fest y eventos populares. México avanzó hasta los octavos de final, donde cayó ante Inglaterra en un duelo marcado por la intensidad y errores puntuales.
Este domingo, Sheinbaum vivirá su primer partido del torneo en el MetLife Stadium (conocido oficialmente como New York New Jersey Stadium durante el evento), escenario que albergará la gran final a las 3:00 p.m. ET. Trump entregará el trofeo junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en una ceremonia que ya se vivió en la final del Club World Cup 2025 en el mismo estadio.
La presencia de los tres líderes de los países coanfitriones (México, Estados Unidos y Canadá) no es nueva: ya coincidieron en el sorteo final del Mundial celebrado en diciembre de 2025 en Washington D.C., en el Kennedy Center. Aquel evento marcó el primer encuentro cara a cara entre Sheinbaum y Trump durante su actual mandato.

Analistas políticos destacan que la invitación de Trump ocurre en un momento sensible de las relaciones bilaterales, con negociaciones en curso para ajustes al T-MEC. La asistencia de Sheinbaum podría servir como un gesto de distensión y cooperación en el ámbito deportivo y cultural, más allá de las diferencias comerciales.
El Mundial 2026 ha sido un éxito en términos de organización y turismo. México, que acogió la inauguración y 13 partidos, reportó un impacto “completamente positivo” en visitantes y experiencia, según la propia presidenta. Sheinbaum ha enfatizado en múltiples ocasiones el orgullo nacional por ser sede por tercera vez y el rol del pueblo mexicano como el mejor anfitrión.

Para la final, se espera un ambiente electrizante con la presencia de figuras internacionales y un show de medio tiempo de alto calibre. Trump, quien no asistió a la inauguración en México ni a algunos partidos iniciales en EE.UU., ha tomado un rol más protagónico hacia el cierre del torneo. Infantino ha calificado la relación con el mandatario estadounidense como cercana y ha confirmado su participación en la entrega del trofeo.
Sheinbaum regresaría a México el lunes 20 de julio. Fuentes cercanas a la Presidencia indican que el viaje será breve y enfocado en la ceremonia y el partido, sin agenda bilateral extensa anunciada por ahora.
Este evento representa un hito: por primera vez, los jefes de Estado de los tres países anfitriones se reúnen en la final de un Mundial, simbolizando la unidad del proyecto tri-nacional que ganó la sede en 2018. Para México, la asistencia de su primera presidenta a este magno cierre refuerza la visibilidad internacional del país en un año clave.

La final España-Argentina promete ser un duelo de alto voltaje entre dos potencias del fútbol sudamericano y europeo, con estrellas consolidadas y nuevas generaciones brillando en el torneo expandido.