La noche del martes 4 de agosto de 2026, alrededor de las 20:15 horas, el influencer culiacanense César Gastélum perdió la vida en un ataque armado que quedó registrado en tiempo real. El joven de 25 años se encontraba realizando una transmisión en vivo en la plataforma Kick, afuera de una sucursal de KFC ubicada en el Desarrollo Urbano Tres Ríos, sobre el bulevar Enrique Sánchez Alonso, en Culiacán, Sinaloa. El lugar se encuentra a pocos metros de las instalaciones de la Fiscalía General del Estado.
Gastélum, conocido entre sus seguidores como “Cesarín” y en Kick bajo el usuario “compasexor”, contaba con cerca de 577 mil a 600 mil seguidores en TikTok. Su contenido se centraba en sketches de comedia, transmisiones en vivo y videos de estilo de vida. Esa noche, junto a dos compañeros —entre ellos el también creador de contenido Alejandro Fierro, conocido como “Elsa Buchona”—, vestían chamarras y mochilas naranjas características de los repartidores de plataformas de entrega de comida, como parte de un reto para generar contenido. Habían anunciado previamente una dinámica relacionada con entregas de Rappi.
Según imágenes de la transmisión y reportes de autoridades locales, dos sujetos a bordo de una motocicleta Honda de tipo doble propósito, ambos con casco, se aproximaron al grupo. Uno de ellos descendió o se colocó a corta distancia y disparó con un arma corta, impactando a Gastélum aparentemente en la cabeza. El influencer cayó de manera inmediata. Sus acompañantes resultaron ilesos, aunque quedaron en estado de shock. Los agresores huyeron del lugar por el mismo bulevar.
Un detalle relevante que ha circulado en videos del livestream es que la misma motocicleta había pasado minutos antes frente al grupo. En el audio de la transmisión se escucha a uno de los presentes expresar inquietud. Frases como “la moto, la moto” y “esos chavalos me dan miedo” quedaron registradas. Pese a esa advertencia, el grupo continuó con la transmisión. Poco después, los mismos individuos regresaron y ejecutaron el ataque.
Paramédicos de la Cruz Roja acudieron al sitio tras el reporte y confirmaron que César Gastélum ya no presentaba signos vitales. Su cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense (SEMEFO) para las diligencias correspondientes. Elementos de la Policía Estatal, el Ejército Mexicano y personal de la Fiscalía General del Estado acordonaron la zona, cerraron un carril de circulación y recolectaron evidencia, incluidos casquillos percutidos. Un funcionario de seguridad del estado de Sinaloa confirmó el deceso y señaló que se encontraba en marcha un operativo de seguridad significativo.
El ataque se produjo en una zona comercial transitada de Culiacán, capital de Sinaloa, estado que enfrenta desde hace años altos niveles de violencia vinculados a disputas entre facciones del crimen organizado. En este contexto, el asesinato de Gastélum se suma a una serie de casos de creadores de contenido e influencers que han perdido la vida en la entidad en los últimos tiempos. Reportes locales mencionan al menos una decena de casos similares desde que se intensificaron los enfrentamientos entre grupos rivales.
Hasta el momento de los primeros reportes oficiales, las autoridades no han dado a conocer un móvil confirmado del crimen ni han reportado detenciones. La investigación permanece abierta. El canal de Gastélum en Kick dejó de estar disponible poco después de los hechos, al igual que el de uno de sus compañeros de transmisión.
Alejandro Fierro, quien había anunciado la dinámica conjunta horas antes, compartió posteriormente mensajes en redes sociales en los que expresó su dolor. En publicaciones difundidas en Instagram, se refirió a Gastélum como compañero y amigo de años, y pidió que se haga justicia. El impacto del hecho se extendió rápidamente entre seguidores y otros creadores de contenido, quienes recordaron el trabajo de Gastélum en plataformas como TikTok, Instagram y YouTube, donde también mantenía presencia con videos de humor, viajes y contenido cotidiano.
César Gastélum había construido su audiencia a partir de un estilo espontáneo y cercano. En sus cuentas compartía sketches, caracterizaciones y transmisiones en las que interactuaba directamente con su público. La noche del ataque, el grupo se preparaba para generar material relacionado con el servicio de entrega de comida, una dinámica que había anunciado Fierro y que buscaba atraer audiencia a través de la plataforma de streaming.

Este tipo de hechos ha generado preocupación entre creadores de contenido que trabajan en estados con altos índices de violencia. Casos anteriores, como el de la influencer Valeria Márquez, asesinada en 2025 durante una transmisión en vivo en Jalisco, han sido mencionados en coberturas periodísticas como antecedentes de ataques a personas que generan contenido en redes sociales.
Por ahora, la Fiscalía de Sinaloa mantiene abierta la carpeta de investigación por el homicidio. No se han difundido detalles adicionales sobre posibles amenazas previas ni sobre la identidad de los agresores. La familia y el círculo cercano de César Gastélum no han emitido declaraciones públicas detalladas en las primeras horas posteriores al ataque, más allá de las reacciones de quienes lo acompañaban esa noche.

El asesinato de Gastélum vuelve a poner de relieve la vulnerabilidad que enfrentan algunos creadores de contenido en zonas de conflicto. Mientras las autoridades continúan con las pesquisas, el hecho ha dejado un vacío entre sus seguidores y ha reactivado el debate sobre las condiciones de seguridad en las que se produce parte del contenido digital en México.