Juan Pérez Moral, presidente municipal de San Juan Tianguismanalco, Puebla, fue detenido la tarde del lunes 17 de agosto por elementos de la Policía Ministerial de la Fiscalía General del Estado de Puebla, de acuerdo con información asentada en el Registro Nacional de Detenciones.
La captura del edil, identificado también con el alias de “El Mantecas”, ocurrió alrededor de las 16:26 horas en la localidad de Buena Vista, dentro del territorio de Tianguismanalco. El registro oficial señala que el alcalde fue asegurado por agentes de la Dirección General de la Policía Ministerial y posteriormente trasladado a instalaciones judiciales en Atlixco.
La detención se produjo en cumplimiento de una orden de aprehensión. Sin embargo, hasta el momento de la publicación de esta información, la Fiscalía General del Estado no había dado a conocer oficialmente el delito específico que se le imputa ni los detalles de la investigación que derivó en el mandamiento judicial.
Versiones difundidas por medios locales señalan que la orden estaría relacionada con una investigación por un presunto delito sexual, incluida una acusación por violación. No obstante, debido a que la autoridad ministerial no ha confirmado públicamente esa información, el señalamiento debe mantenerse en calidad de versión preliminar y no como un hecho judicialmente acreditado.

El caso coloca nuevamente a la administración municipal de Tianguismanalco en el centro de la atención pública y abre una etapa de incertidumbre política para el Ayuntamiento, mientras se espera que las autoridades determinen la situación jurídica del presidente municipal.
Pérez Moral llegó a la presidencia municipal para el periodo 2024-2027. Su detención ocurre mientras se encontraba en funciones, por lo que el procedimiento judicial tendrá también consecuencias en la operación cotidiana del gobierno municipal, aunque cualquier decisión respecto de la continuidad de la administración deberá sujetarse a las disposiciones legales correspondientes.
De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, el alcalde fue ubicado en campos de labor de Buena Vista al momento de su captura. La información disponible señala que quedó a disposición de la autoridad judicial, que deberá resolver su situación conforme avance el proceso.
La noticia representa un nuevo episodio de alto impacto para Tianguismanalco. Apenas en noviembre de 2025, Pérez Moral había sido víctima de una agresión con arma blanca durante una actividad en el municipio. En aquella ocasión sufrió una herida en el cuello y tuvo que recibir atención médica. Un hombre fue detenido entonces por ese ataque.
Ahora, meses después de aquel episodio, el nombre del alcalde vuelve a aparecer en un contexto completamente distinto: no como víctima de un hecho violento, sino como persona detenida por una orden judicial cuya causa formal todavía no ha sido explicada públicamente por la Fiscalía.

La diferencia es relevante porque, hasta que exista una determinación judicial, Pérez Moral conserva su derecho a la presunción de inocencia. La detención y la existencia de una orden de aprehensión no equivalen por sí mismas a una sentencia ni acreditan responsabilidad penal.
La atención se concentra ahora en la Fiscalía General del Estado de Puebla y en el Poder Judicial, que deberán precisar el contenido de la investigación, los delitos que eventualmente se le imputen y las condiciones bajo las cuales continuará el procedimiento.
Por el momento, lo confirmado es que Juan Pérez Moral fue detenido el 17 de agosto de 2026 en Buena Vista, Tianguismanalco, por agentes ministeriales, en cumplimiento de una orden de aprehensión, y que fue puesto a disposición de las autoridades correspondientes. La causa penal que motivó la captura deberá ser aclarada oficialmente por las instituciones encargadas de la investigación y de impartir justicia.
El caso queda así abierto a una definición judicial que será determinante no sólo para el futuro inmediato del alcalde, sino también para la conducción política y administrativa de Tianguismanalco. Mientras esa resolución llega, cualquier acusación debe distinguirse con claridad de los hechos que ya fueron confirmados por las autoridades: existe una detención y una orden de aprehensión, pero todavía no una sentencia que determine responsabilidad penal.