El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció que esta noche firmará el decreto de emergencia económica junto con todos los miembros de su gabinete ministerial. La medida tiene como objetivo principal obtener recursos extraordinarios y agilizar la atención de las emergencias generadas por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto de 2026.
El sismo afectó especialmente a los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas. De acuerdo con los balances oficiales actualizados, se contabilizan más de 280 personas fallecidas, más de cuatro mil heridos, más de un centenar de desaparecidos y cerca de 26 mil familias afectadas. Una estimación técnica preliminar calculó pérdidas físicas directas cercanas a 30 billones de pesos, de los cuales aproximadamente 24.5 billones corresponden a daños en edificaciones y 5.5 billones a infraestructura.
Durante una alocución, el presidente explicó que la declaratoria de emergencia económica es un mecanismo contemplado en la Constitución colombiana para enfrentar crisis de esta magnitud. “Por el terremoto. También, como lo dije anteriormente, es absolutamente necesario, fundamental y determinante agilizar la reconstrucción de las zonas afectadas”, señaló.
Una de las principales figuras de la emergencia será la creación del Fondo Milagro, una entidad diseñada para canalizar aportes nacionales e internacionales destinados a la reconstrucción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos que sufrieron afectaciones.
Además, el decreto contemplará medidas de reactivación económica orientadas a estimular la inversión, reducir obstáculos para el desarrollo de proyectos y generar empleo en las zonas afectadas. Entre los alivios temporales anunciados se encuentran el pago de servicios públicos para las familias damnificadas por parte del Gobierno, subsidios de arrendamiento para quienes perdieron sus viviendas, medidas de alivio tributario y financiero, apoyos económicos para las familias más vulnerables y mecanismos de respaldo a comerciantes y pequeños empresarios.
El presidente De La Espriella reconoció que la decisión se toma en un momento de crisis fiscal compleja, caracterizada por un alto nivel de endeudamiento, estrechez de recursos en tesorería y un presupuesto público desfinanciado. A pesar de ello, consideró que la emergencia es la herramienta adecuada para responder de manera extraordinaria a un hecho imprevisible de la naturaleza.
Colombia enfrenta uno de los momentos más difíciles de su historia reciente, y estamos respondiendo con decisiones, presencia en el territorio y soluciones de fondo.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) August 20, 2026
La magnitud de esta tragedia nos exige actuar en varios frentes al mismo tiempo: continuar la búsqueda de… pic.twitter.com/7MNddmSCjH
Según la normativa colombiana, cada declaratoria de emergencia económica puede durar hasta 30 días, no puede superar los 90 días en un año y queda sujeta al control posterior de la Corte Constitucional y del Congreso de la República. Las medidas que se adopten solo pueden referirse a asuntos ligados de manera directa a la crisis.
La primera dama, Ana Lucía Pineda, ha mantenido contacto con las gestoras sociales de los departamentos afectados a través de la campaña “Colombia, un solo corazón”. El Gobierno ha insistido en que la prioridad será la atención a las víctimas y la reconstrucción de la infraestructura básica.
La firma del decreto se espera para la noche de este miércoles 19 de agosto de 2026. Una vez expedido, se conocerán en detalle cada una de las medidas específicas que el Ejecutivo implementará para obtener los recursos necesarios y ejecutar las acciones de emergencia y reconstrucción.