José Alberto Pérez de Acha, coordinador de Servicios de Informática del Instituto Nacional Electoral (INE), presentó su renuncia este martes 27 de octubre de 2026, en el marco de la crisis interna detonada por los señalamientos de presuntas irregularidades en contrataciones y los vínculos de la exconsejera presidenta Guadalupe Taddei con el proveedor José Alfredo Hernández Casillas.
Su salida se sumó a las de Iliana Rodríguez Gómez, titular de la Unidad de Género, y Mario Burciaga, director de Recursos Materiales y Servicios. Las tres renuncias fueron confirmadas por la nueva presidenta interina del INE, Blanca Cruz García.
Momentos antes de formalizar su renuncia, Pérez de Acha fue abordado por reporteros en la sede del Instituto. En declaraciones captadas por la periodista Érika Hernández, negó mantener una relación comercial con el proveedor: “No tengo ninguna relación comercial con el señor”. También rechazó que Hernández Casillas lo hubiera recomendado para el cargo: “No es cierto eso, eso no es cierto”. Sobre las investigaciones en curso, indicó que esperaría los resultados.
Pérez de Acha fue nombrado encargado de la Unidad Técnica de Servicios de Informática en enero de 2025 por Guadalupe Taddei. El área es clave para la infraestructura tecnológica del INE, incluyendo sistemas del voto en el exterior y el PREP. Tiene más de 25 años de experiencia en sistemas y operaciones en el sector financiero, con maestría en Alta Dirección por el IPADE.
La crisis se profundizó tras la renuncia de Taddei, luego de que se difundieran imágenes en las que Pérez de Acha, Rodríguez Gómez y Burciaga aparecen en comidas con el empresario y la propia expresidenta. Estos encuentros generaron cuestionamientos sobre posibles redes de influencia en las contrataciones.
Blanca Cruz García informó que, además de aceptar las renuncias, se evaluará el desempeño de otros funcionarios directivos para revisar la estructura administrativa y garantizar transparencia.
Las renuncias se dieron a conocer en una reunión con representantes de partidos políticos, donde también se formalizó el nombramiento de la presidenta interina. El Órgano Interno de Control mantiene abiertas las indagatorias sobre los contratos cuestionados.
La salida de Pérez de Acha marca el inicio de una reestructuración en áreas sensibles del INE, en un momento en que el organismo busca recuperar confianza tras los señalamientos de irregularidades.