Las elecciones legislativas de Israel concluyeron con una participación de 74.3% hasta las 20:00 horas y un panorama sin un ganador claro. Los sondeos a boca de urna colocan al bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot por delante de la coalición del primer ministro Benjamin Netanyahu, aunque ninguno de los dos bandos tendría los escaños suficientes para formar gobierno por sí solo.
Las proyecciones difundidas por las principales cadenas de televisión israelíes apuntan a una nueva etapa de negociaciones políticas, en la que las fuerzas árabes podrían desempeñar un papel determinante para definir quién encabezará el próximo gobierno.
De acuerdo con la Comisión Electoral Central, la participación alcanzó 74.3% a las 20:00 horas, una de las cifras más altas registradas en décadas. El resultado representa un indicador de la movilización electoral en unos comicios considerados clave para el futuro político de Netanyahu y el rumbo de Israel después de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y los conflictos posteriores.
Según las tres principales encuestas, Gadi Eisenkot aventaja por entre dos y tres escaños al bloque de Benjamin Netanyahu en las elecciones en Israel. #NoticiasMX con @campossuarez | #nmásforo | #SiempreEnVivo | #SiempreContigo | Sigue la señal en vivo por https://t.co/WxaX3JdLDz pic.twitter.com/u7NANIofwN
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¿Quién lleva ventaja en las elecciones de Israel?
Los sondeos a boca de urna publicados por las cadenas Channel 12, Channel 13 y Kan 11 muestran que el bloque opositor se perfila para obtener entre 52 y 53 escaños en la Knesset, el Parlamento israelí, que cuenta con 120 asientos.
En contraste, la coalición que respalda a Netanyahu tendría alrededor de 50 escaños. Las fuerzas políticas árabes sumarían entre 17 y 18 lugares, de acuerdo con las estimaciones difundidas al cierre de las urnas.
Aunque la oposición aparece en mejor posición en el reparto de escaños por bloques, la ventaja no garantiza un cambio de gobierno. Para alcanzar la mayoría parlamentaria se necesitan al menos 61 escaños, una cifra que ninguno de los dos principales bandos conseguiría por sí mismo según las proyecciones.
Los sondeos también colocan al partido Likud, encabezado por Netanyahu, como la fuerza individual con mayor representación, con alrededor de 24 o 25 escaños, dependiendo de la cadena que realizó la estimación.
Estas cifras son preliminares y pueden cambiar durante el escrutinio. Los resultados oficiales determinarán la composición definitiva del Parlamento y servirán de base para las negociaciones de formación de gobierno.
Netanyahu y Gadi Eisenkot, los principales contendientes
La elección enfrenta al primer ministro Benjamin Netanyahu, líder del partido conservador Likud, con una oposición encabezada por Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel y dirigente de la formación centrista Yashar.
Netanyahu busca mantener el poder al frente de una coalición integrada por partidos de derecha, fuerzas ultranacionalistas y formaciones ultraortodoxas, entre ellas Shas y Judaísmo Unido de la Torá.
Eisenkot, por su parte, encabeza un bloque heterogéneo que reúne a partidos centristas, seculares y de izquierda, además de fuerzas nacionalistas que buscan poner fin al gobierno actual.
La disputa no se limita al partido que consiga más escaños. En el sistema parlamentario israelí, la posibilidad de formar gobierno depende de reunir el respaldo de una mayoría de legisladores, por lo que las alianzas y los acuerdos posteriores a la votación pueden resultar decisivos.
Los israelíes votan masivamente en los primeros comicios tras los ataques de Hamás
— DW Español (@dw_espanol) October 27, 2026
Con una participación electoral sin precedentes, los israelíes eligen un nuevo parlamento.
Para muchos se trata de un plebicito al primer ministro, Benjamín Netanyahu. Según las encuestas,… pic.twitter.com/x0KXFqx2ud
Los partidos árabes podrían definir quién forma gobierno
Uno de los principales factores de la elección es el desempeño de las formaciones políticas árabes, que en conjunto podrían obtener entre 17 y 18 escaños, según las encuestas a boca de urna.
Entre ellas se encuentran la Lista Conjunta y la Lista Árabe Unida, conocida como Ra’am. Su representación podría convertirse en un elemento clave para las negociaciones si ninguno de los bloques principales consigue reunir los apoyos necesarios.
Sin embargo, su papel no está asegurado. Las fuerzas opositoras y sus posibles aliados mantienen diferencias sobre la posibilidad de incorporar a los partidos árabes a una coalición de gobierno o depender de su respaldo parlamentario desde fuera de ella.
Por ello, incluso si las proyecciones se mantienen, la formación de un nuevo gobierno podría requerir acuerdos complejos y varias rondas de negociación.
¿Qué está en juego para Benjamin Netanyahu?
Los comicios son considerados una prueba para el liderazgo de Netanyahu, quien ha dominado la política israelí durante buena parte de las últimas dos décadas.
La votación se celebró en un contexto marcado por las críticas a la respuesta de las autoridades ante los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, las consecuencias de la guerra en Gaza y los conflictos regionales que han afectado la seguridad de Israel y sus relaciones internacionales.
La gestión de la seguridad nacional, el servicio militar obligatorio y las diferencias entre sectores religiosos y seculares también figuran entre los asuntos centrales del debate político.
Netanyahu enfrenta además un proceso judicial por corrupción que ha acompañado parte de su trayectoria reciente. Sus detractores sostienen que su permanencia en el poder ha profundizado las divisiones internas, mientras que sus partidarios defienden su experiencia en materia de seguridad.
El resultado electoral podría modificar el equilibrio político del país y abrir paso a un cambio de gobierno, aunque las proyecciones todavía no permiten asegurar ese desenlace.