Vaya lío el que rodea al exgobernador de Morelos y diputado federal de Morena, Cuauhtémoc Blanco. Según algunas publicaciones, su esposa, Natalia Rezende Moreira, habría sido retenida hace unas dos semanas en un aeropuerto de Nueva York por transportar una fuerte suma de efectivo sin declarar. La versión apunta a que el dinero sería una donación para una iglesia cristiana, pero hasta ahora no se conoce el monto ni se ha precisado dónde ocurrió el incidente. Tampoco hay confirmación oficial de las autoridades estadounidenses.
Lo que agrega picante al asunto es que el exfutbolista habría buscado ayuda para conseguir que su esposa pudiera continuar su viaje. Después, ella habría regresado a México y, según versiones atribuidas a personas cercanas a Morena, incluso habría perdido su visa estadounidense. Por ahora, no hay información pública que confirme esa supuesta revocación ni que aclare si el efectivo fue asegurado o si existe un procedimiento formal. El episodio, sin duda, abre interrogantes en el entorno político del exmandatario morelense.
MC EXIGE INVESTIGACIONES EN EL INE
En Movimiento Ciudadano no quieren que la salida de Guadalupe Taddei de la presidencia del INE se convierta en un carpetazo. El partido naranja exige que las investigaciones continúen y que la próxima conducción del organismo recaiga en una persona imparcial, sin subordinación a Morena ni al gobierno de Claudia Sheinbaum. La dirigencia emecista sostiene que el problema viene de lejos, desde los tiempos en que el PRI y el PAN se repartían las consejerías, y acusa a Morena de repetir esa práctica pese a tener la oportunidad de cambiar las reglas.
Los naranjas también ponen sobre la mesa las elecciones municipales de Papantla y Poza Rica, Veracruz, donde reclamaron triunfos, así como las presuntas campañas anticipadas de aspirantes de Morena y el origen de sus recursos. MC quiere que el relevo en el INE abra una etapa de revisión real, con investigaciones y responsabilidades, en lugar de limitarse a cambiar nombres en las oficinas. La pregunta que dejan en el aire es si ahora sí habrá condiciones para que el árbitro electoral actúe sin cuotas partidistas y con reglas parejas para todos.
NUEVA JEFA DEL INE PROMETE SACUDIR LAS OFICINAS
Parece que en el INE se avecina una revisión de escritorios y lealtades. Blanca Cruz García, recién electa consejera presidenta provisional, anunció que se evaluará el desempeño de quienes ocupan puestos directivos y que las decisiones dejarán de responder a vínculos personales. El mensaje llega después de la renuncia de tres funcionarios relacionados con la gestión de Guadalupe Taddei, quien dejó el cargo en medio de señalamientos sobre presuntas irregularidades en contratos. Cruz García también planteó que el organismo coopere con las investigaciones a través de su Órgano Interno de Control.
Por lo pronto, ya se confirmó la salida de Iliana Rodríguez Gómez, titular de la Unidad de Género; José Alberto Pérez de Acha, coordinador de Servicios de Informática, y Mario Burciaga, director de Recursos Materiales y Servicios. Los tres habrían tenido vínculos con Taddei y con el proveedor José Alfredo Hernández Casillas, señalado por su cercanía con la exconsejera presidenta y sus hijos. Además, los contratos del instituto permanecen detenidos. Ahora falta ver si la anunciada revisión se traduce en responsabilidades concretas o si el reacomodo termina siendo solamente un cambio de nombres en la estructura electoral.