En una de las intervenciones más esperadas de la Convención Nacional de Movimiento Ciudadano, realizada el 4 de diciembre de 2025 en el World Trade Center de la Ciudad de México, Dante Delgado volvió a demostrar por qué su figura sigue siendo determinante no sólo para su partido, sino para la reconfiguración de la política mexicana. El fundador del movimiento, hoy presidente de la Comisión Nacional, utilizó su discurso para trazar una ruta clara hacia los próximos años y, al mismo tiempo, para reposicionarse como referente moral —aunque insistió en que ese no es un título que desee asumir— dentro de una fuerza política que aspira a disputar el poder presidencial en 2030.
Delgado inició su mensaje con una afirmación contundente que marcó el tono de toda su intervención: “La política se hace, no se dicta”. La frase, más que una reflexión, fue un recordatorio sobre la naturaleza del proyecto que él mismo ha construido durante décadas. En un país donde la clase política ha estado marcada por la simulación, el dirigente emecista insistió en que la acción real, la cercanía con la ciudadanía y la construcción genuina de liderazgos son las bases de su movimiento. Esa visión, reiteró, es la que ha permitido que Movimiento Ciudadano se diferencie de lo que llamó “los partidos prescindibles”.

El político veracruzano no evitó las críticas a los actores tradicionales. Señaló que el rechazo ciudadano hacia el PRI y el PAN ha sido determinante para el surgimiento de nuevas alternativas, y recordó que la construcción de alianzas artificiales entre partidos que “históricamente estuvieron con los empresarios” solo profundizó el desencanto de la ciudadanía. Frente a ello, aseguró que Movimiento Ciudadano ha optado por hablar con la verdad, sostener sus principios y no caer en las tentaciones de repetir los vicios del viejo sistema.
Tampoco escatimó palabras para referirse al partido en el poder. Para Delgado, los gobiernos de Morena actúan “sin recato, sin decoro, sin respeto y sin reconocimiento a la diversidad”, comportándose —dijo— con una arrogancia que nada tiene que ver con la realidad del país. En contraste, afirmó, Movimiento Ciudadano ha construido una plataforma basada en información seria y diagnósticos sólidos, especialmente gracias al trabajo organizacional encabezado por Jorge Álvarez Máynez, a quien describió como el líder estatutario y legítimo del movimiento.

En una de las partes más significativas de su discurso, Delgado reivindicó la importancia de consolidar estructuras internas fuertes, transparentes y competitivas. Enumeró los programas, comisiones y órganos de dirección que conforman la columna vertebral del partido, subrayando que esa institucionalidad es la que permitirá que Movimiento Ciudadano se convierta —como prevé— en la fuerza política de mayor crecimiento en 2027 y en seria aspirante a ganar la presidencia en 2030. “Las candidaturas se van a resolver mediante competitividad electoral”, afirmó, dejando claro que su apuesta es por procesos internos abiertos y alejados de la simulación.
Aunque reiteró en varias ocasiones que no busca ser “líder moral”, Delgado dejó ver su papel de articulador y garante de la unidad. Aseguró que seguirá haciendo política de manera activa, dentro y fuera del partido, y que su responsabilidad es respaldar el proyecto encabezado por Álvarez Máynez.
“Voy a desempeñar las funciones que me confiaron como presidente de la Comisión Nacional, pero no quiero ser líder moral, porque esto suena a lo pasado. Y no quiero ser líder, quiero ser uno más entre ustedes. El liderazgo elegido, el liderazgo estatutario, es el que tiene Jorge Álvarez Maynez”, declaró
Esto para evitar confusiones, ya que que la intriga y la difamación son prácticas recurrentes en la política nacional, pero aseguró que no caerá en ellas ni permitirá que lastimen a Movimiento Ciudadano, por eso seguirá manteniendo un perfil bajo, y reconoció que cuando era dirigente “No era la persona que salía más en los medios a dar entrevistas. Hoy, bien o mal, por eso inicié mi intervención diciendo que la política se hace, no se declara”.
La intervención de Delgado cerró con un llamado a la cohesión interna y a la apertura hacia nuevas generaciones, mujeres y hombres interesados en construir un proyecto distinto.
“Siempre me he puesto feliz cuando llega gente nueva. Estoy muy agradecido de todos los que se han subido a este proyecto. Así que, seamos honestos, abramos el corazón, tenemos las ideas, que la distinción sea en el movimiento de la verdad”, destacó.
Lejos de retirarse, el mensaje de Dante Delgado confirma que sigue siendo uno de los estrategas más influyentes del país. Su voz continúa marcando rumbo dentro de Movimiento Ciudadano, y su presencia en la convención dejó claro que su liderazgo político —aunque él mismo evite llamarlo así— será determinante en la batalla electoral que su partido ya prepara para los próximos años.