En un giro que evidencia la creciente tensión diplomática entre México y Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum reveló este jueves que instruyó al canciller Juan Ramón de la Fuente a establecer contacto con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, e incluso a programar, de ser necesario, una llamada con el presidente Donald Trump, esto como respuesta a las declaraciones del mandatario norteamericano sobre posibles ataques en tierra contra cárteles mexicanos de la droga. La mandataria hizo estas declaraciones en el marco de su conferencia matutina en Palacio Nacional, donde trató de contextualizar su posición ante lo que llamó “malentendidos” en la comunicación bilateral y la interpretación de dichos de Trump en torno a la seguridad fronteriza y la lucha contra el narcotráfico.
Sheinbaum explicó que en su conversación con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, enfatizó que, aunque existe un “entendimiento” con la administración de Trump para abordar temas complejos como la seguridad y el crimen transnacional, era imperativo afianzar canales de diálogo con la diplomacia estadounidense. En ese contexto, aseguró que pidió al titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores que se comunicara directamente con Rubio, y que, si las circunstancias lo requerían, se buscara una conversación directa con el propio Trump, con el propósito de “resolver esto” y evitar desinformaciones o tensiones innecesarias entre ambos gobiernos. Esta afirmación presidencial ocurre en un momento delicado para las relaciones México-Estados Unidos, marcada por un aumento de la retórica beligerante desde Washington respecto al combate a los cárteles que operan en territorio mexicano.
🚨🚨☎️ Sheinbaum dice que instruyó a Juan Ramón de la Fuente contactar a Marco Rubio e incluso programar llamada con Trump.
— carolina rocha m (@carolina_rocha_) January 9, 2026
En respuesta a declaración de ayer de Trump sobre ataques por tierra a cárteles e incursión a México.
'Le expliqué a Lula que con Trump tenemos un… pic.twitter.com/TOS5rEHPO6
Também conversei por telefone nesta quinta com a presidenta do México, @Claudiashein. Repudiamos os ataques contra a soberania venezuelana e rejeitamos qualquer visão que possa implicar na divisão ultrapassada do mundo em zonas de influência.
— Lula (@LulaOficial) January 8, 2026
Reiteramos, nesse contexto, a…
La tensión se desató luego de que Trump sugiriera públicamente que Estados Unidos podría emprender acciones militares en tierra para combatir a los cárteles, una propuesta que ha sido interpretada por analistas como un intento de presionar a México para intensificar sus operaciones de seguridad o aceptar una mayor injerencia estadounidense. Sus declaraciones más recientes, en las que afirmó que algo “tendría que hacerse con México” sobre el narcotráfico y consideró que los cárteles “están corriendo el país”, han generado inquietud en la administración mexicana y entre aliados regionales. Trump incluso llevó a cabo una operación militar en Venezuela que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro, y desde entonces ha insinuado que su gobierno podría buscar medidas más drásticas contra organizaciones criminales en tareas transnacionales, incluidos posibles operativos fuera de sus fronteras para frenar el flujo de drogas y violencia.
🔴 #Urgente Donald Trump anunció que iniciará ataques terrestres de Estados Unidos contra los cárteles del narcotráfico y señala a México.
— Reacción Nacional (@RNacional_News) January 9, 2026
“Los cárteles están dirigiendo México”. pic.twitter.com/hkGT0ZxXng
La postura oficial del gobierno de Sheinbaum ha sido contundente en rechazar cualquier intervención militar estadounidense en territorio mexicano, reiterando el principio de soberanía consagrado en la Constitución y recordando que la cooperación en materia de seguridad debe realizarse bajo pleno respeto a la autonomía de México. En días recientes, la propia presidenta ha denunciado la intervención estadounidense en Venezuela como una violación del derecho internacional, subrayando que México repudia cualquier forma de injerencia en asuntos internos de otros países, aunque mantiene abierta la puerta a la colaboración en materia de inteligencia y lucha contra el crimen organizado.
La revelación de Sheinbaum sobre su instrucción a De la Fuente pone en evidencia la compleja danza diplomática que enfrenta México: por un lado, la necesidad de mitigar el discurso agresivo de la Casa Blanca, y por otro, la urgencia de asegurar canales de diálogo efectivos con Washington para manejar asuntos que incluyen seguridad, migración y comercio. El momento político coincide con un escenario internacional volátil, donde la retórica de “guerra contra los cárteles” se cruza con prioridades domésticas y electorales en Estados Unidos, lo que hace que cada declaración pública tenga implicaciones bilaterales que van mucho más allá de una simple confrontación verbal.