En medio del recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, los gobiernos de México, Colombia y Brasil emitieron un posicionamiento conjunto en el que demandaron un cese al fuego inmediato y plantearon la necesidad de reactivar mecanismos de diálogo diplomático para frenar la escalada militar que enfrenta a Estados Unidos y Israel con Irán.
La declaración conjunta se da tras casi dos semanas de ataques y contraataques que han elevado la tensión regional y generado preocupación en distintos organismos internacionales por el riesgo de una expansión del conflicto. En su mensaje, las tres naciones latinoamericanas subrayaron que la única vía sostenible para superar la crisis pasa por la diplomacia internacional y el respeto a los principios del derecho internacional que promueven la solución pacífica de las controversias entre Estados.
Los gobiernos coincidieron en que la situación actual requiere acciones inmediatas que detengan las hostilidades y permitan crear condiciones mínimas para la negociación. En ese sentido, reiteraron su llamado a que las partes involucradas suspendan las operaciones militares y abran canales de comunicación directa que faciliten acuerdos políticos orientados a desactivar la confrontación.
🇧🇷 | El presidente de Brasil, Lula, afirmó: “Si no nos preparamos en defensa, algún día alguien nos invadirá”.
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) March 13, 2026
Señaló que “Sudamérica no tiene armas nucleares; sus drones se utilizan para la agricultura y la ciencia, no para la guerra”.
“Pero si no nos preparamos en defensa,… pic.twitter.com/JJGzYNsgXm
El documento difundido por las cancillerías de los tres países señala que la prolongación de los ataques podría tener consecuencias de gran alcance no sólo para Medio Oriente, sino también para la estabilidad global, particularmente en materia de seguridad internacional, comercio energético y flujos humanitarios. En este contexto, insistieron en que la comunidad internacional debe redoblar los esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada que amplíe el conflicto a otros actores regionales.
En la declaración, México, Colombia y Brasil reiteraron su postura histórica en favor del multilateralismo y del respeto a los principios de la Carta de las Naciones Unidas, que establecen que los desacuerdos entre países deben resolverse mediante negociaciones, mediaciones o mecanismos institucionales de arbitraje internacional. Bajo esa premisa, los tres gobiernos señalaron que el actual escenario demanda iniciativas políticas que permitan restablecer la confianza entre las partes involucradas.
Asimismo, manifestaron su disposición de contribuir a eventuales procesos de mediación o iniciativas internacionales que faciliten un acercamiento diplomático. Los tres países indicaron que están abiertos a colaborar en esfuerzos multilaterales orientados a generar condiciones que permitan avanzar hacia una salida política y negociada del conflicto.
🚨 BREAKING : President of Mexico 🇲🇽 Sheinbaum has revolted against US and Israel against Iran war
— Amock_ (@Amockx2022) March 9, 2026
"I oppose US & Israel attack on Iran. Bombing schools full of girls is crime, not defense" 🔥
Spain started, Belgium did & now others showing spine 🫡pic.twitter.com/npBDUXOUrE
“Expresamos nuestra disposición de contribuir a los procesos de paz que generen confianza, para avanzar hacia una salida política y negociada del conflicto”, subraya el posicionamiento conjunto, en el que también se hace énfasis en la necesidad de abrir espacios efectivos de diálogo y negociación entre los gobiernos implicados.
El pronunciamiento refleja una coincidencia diplomática entre tres de las principales economías de América Latina que, en distintos foros internacionales, han defendido la resolución pacífica de disputas como principio central de la política exterior. La postura también se produce en un momento en que varios gobiernos y organismos multilaterales han comenzado a manifestar preocupación por el impacto humanitario y geopolítico que podría derivarse de la prolongación del conflicto en Medio Oriente.

En ese contexto, la posición conjunta de México, Colombia y Brasil busca reforzar la presión diplomática para que los actores involucrados reconsideren la vía militar y retomen los canales de negociación internacional, en un escenario que continúa evolucionando con rapidez y mantiene en alerta a la comunidad internacional por sus posibles repercusiones globales.