México se convirtió en 2025 en el principal proveedor de petróleo de Cuba, desplazando a Venezuela, cuyo suministro a la isla se redujo de manera drástica durante el último año. De acuerdo con una investigación del diario británico Financial Times, titulada “México se arriesga a la ira de Trump con los envíos de petróleo a Cuba”, nuestro país pasó a encabezar la lista de abastecedores energéticos del régimen cubano en un contexto marcado por tensiones diplomáticas y un creciente escrutinio internacional.
Según datos de la firma especializada Kpler, dedicada al análisis y seguimiento de buques petroleros, durante 2025 México envió a Cuba un promedio de 12 284 barriles diarios de crudo –lo que da un total de 4,483,660 de barriles al año y tomando en cuenta el precio del barril de petróleo, da un total de 237,633,980 de pesos–, lo que representó alrededor del 44 por ciento de todo el petróleo recibido por la isla. Este volumen significó un incremento de 56 por ciento respecto a los envíos realizados en 2024, consolidando a México como el socio energético más relevante de La Habana.
En contraste, Venezuela —tradicional aliado de Cuba y su principal proveedor histórico— redujo en 63 por ciento sus exportaciones de petróleo hacia la isla en comparación con 2023, afectada por la crisis estructural de su industria petrolera y las sanciones internacionales que pesan sobre el régimen de Nicolás Maduro. Rusia se mantiene como el otro gran proveedor de crudo para Cuba, aunque con un esquema de apoyo distinto, basado en envíos estratégicos y acuerdos de cooperación energética.

La creciente participación de México en el suministro petrolero a Cuba ha generado polémica tanto en el ámbito político como en el financiero. Un reporte publicado en diciembre de 2025 por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) documenta que Petróleos Mexicanos subsidió el envío de al menos 10 millones de barriles de petróleo a la isla durante los dos últimos años del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.
La investigación, elaborada por la periodista Verónica Ayala, se basa en informes financieros internos de Pemex y auditorías externas que revelan que estas exportaciones se han traducido en pérdidas económicas y en un aumento de la deuda para la empresa productiva del Estado. De acuerdo con reportes entregados a inversionistas de la Bolsa de Valores, Pemex informó que entre julio de 2023 y septiembre de 2024 exportó a Cuba petróleo crudo y productos derivados por un monto aproximado de 15 mil 600 millones de pesos, operaciones realizadas a través de Gasolinas Bienestar SA de CV, una filial creada en febrero de 2022.
Un año después de su constitución, Gasolinas Bienestar ejecutó un contrato con Pemex Exploración y Producción para adquirir el crudo que posteriormente fue enviado a la isla. Al cierre de su primer año de operaciones, la empresa reportó ventas a Cuba por 6 mil 288 millones de pesos, una cifra prácticamente idéntica a su costo de ventas, lo que arrojó una utilidad marginal de apenas 418 mil pesos. Tras el pago de impuestos, gastos operativos y otros compromisos financieros, la filial cerró el ejercicio con pérdidas netas.

Los estados financieros correspondientes a 2023 muestran que Gasolinas Bienestar tenía un capital contable de apenas 149 millones de pesos, frente a pasivos que ascendían a 5 mil 836 millones de pesos, reflejando una estructura altamente dependiente del endeudamiento. Su principal acreedor es Pemex Exploración y Producción, que reportó cuentas por cobrar por 4 mil 605 millones de pesos derivadas de la venta de crudo a esta subsidiaria.
Una auditoría externa entregada a Pemex en abril de 2024 precisó que “el saldo por cobrar a Gasolinas Bienestar, SA de CV se debe a las ventas nacionales de crudo que se hacen a esta compañía”, y añadió que los hidrocarburos adquiridos por la filial “son vendidos posteriormente a Centroamérica”. Sin embargo, los informes que Pemex presentó a sus inversionistas al cierre de 2023 y 2024 señalan de forma explícita que el destino final del combustible es Cuba.

“Desde julio de 2023, Gasolinas Bienestar, SA de CV, nuestra subsidiaria de propiedad absoluta, adquiere petróleo crudo y productos derivados del petróleo de algunas de nuestras afiliadas para exportarlos a la República de Cuba”, establece el reporte entregado a inversionistas en diciembre de 2024 en Estados Unidos.
El nuevo papel de México como principal proveedor de petróleo de Cuba coloca al país en una posición delicada frente a Estados Unidos, especialmente ante un eventual regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, quien ha endurecido históricamente la política hacia La Habana. Al mismo tiempo, abre un debate interno sobre el costo financiero y político de sostener al régimen cubano con recursos públicos en medio de la frágil situación económica de Pemex y del creciente endeudamiento de la empresa estatal.