La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha consolidado en 2026 una de las iniciativas más ambiciosas del gobierno federal para acercar internet móvil a sectores históricamente rezagados: la entrega de chips con servicio de CFE Internet móvil de manera gratuita para ciertos grupos de población. Este esquema, enmarcado en la estrategia de inclusión digital llamada Internet para el Bienestar, busca reducir la brecha de conectividad en México y garantizar que sectores vulnerables cuenten con acceso básico a datos, llamadas y mensajes sin costo adicional, al menos durante un periodo determinado.
El chip gratuito no está disponible para todo el público en general; su acceso está condicionado a una serie de requisitos sociales y demográficos que las autoridades han definido como prioritarios. De acuerdo con los reportes periodísticos y la información oficial difundida por la CFE y el Gobierno de México, los principales beneficiarios son las personas inscritas en programas sociales federales, quienes conforman uno de los pilares de la política pública de conectividad 2026. Entre estos programas se encuentran apoyos clasificados dentro del Bienestar, tales como la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, las Becas Benito Juárez, el programa Jóvenes Construyendo el Futuro y otros esquemas de apoyo dirigidos a niñas, niños y mujeres. Todos ellos han sido señalados por las autoridades como grupos prioritarios para recibir la tarjeta SIM con servicio móvil gratuito, siempre que los interesados registren sus datos en los módulos oficiales que se habilitan en distintas localidades.
#ConferenciaPresidente | CFE Internet para Todos ha instalado 91,576 sitios de internet gratuito en 23,605 localidades. Nuestro despliegue de puntos de internet y torres es constante, para seguir conectando a todas las personas con tarifas justas e internet gratuito, afirmó… pic.twitter.com/KHnVsAYGik
— CFEmx (@CFEmx) January 25, 2024
Además de los beneficiarios de programas sociales, en varias entidades se ha ampliado la cobertura de este beneficio para incluir otros sectores de la población que enfrentan barreras significativas de conectividad. En el caso de Michoacán, por ejemplo, las autoridades estatales y federales anunciaron que se distribuirán de manera masiva chips gratuitos entre estudiantes de educación media superior y superior, con la intención de facilitarles el acceso a herramientas digitales que se han vuelto indispensables para la educación contemporánea. Esta ampliación representa un enfoque territorial y demográfico que busca incorporar a jóvenes en proceso de formación académica dentro de la red de conectividad estatal.
Para poder acceder a este chip gratuito, los interesados deben cumplir con requisitos documentales básicos y presentar identificación oficial, CURP y comprobante de domicilio, así como tener un teléfono celular desbloqueado y, en algunos casos, verificar la compatibilidad del dispositivo con la red móvil disponible. Si bien la documentación mínima es constante —como CURP, identificación oficial vigente y comprobante de domicilio— las jornadas y módulos de atención pueden requerir actas de nacimiento u otros documentos adicionales, especialmente cuando se trata de beneficiarios menores de edad.

Aunque el enfoque principal de la política pública ha sido la inclusión social, también se ha hecho hincapié en la priorización territorial, entregando chips gratuitos en comunidades con baja cobertura de servicios de telecomunicaciones. Esto incluye zonas rurales o marginales donde todavía operan redes limitadas y el acceso a Internet móvil es precario. La estrategia, según las autoridades, busca llevar el servicio a quienes históricamente han estado fuera del alcance de los operadores comerciales, complementando la infraestructura mediante puntos de acceso público y jornadas comunitarias de atención.
El beneficio de este chip gratuito, además de atender una necesidad de conectividad básica, incorpora un paquete que generalmente incluye datos móviles para navegación (por ejemplo, alrededor de 5 GB al mes), minutos de llamada y mensajes de texto, con vigencia que puede extenderse hasta 12 meses desde su activación. Este tipo de beneficios ha sido presentado por CFE como una herramienta para apoyar el acceso a la educación, el empleo y la comunicación, sobre todo en el contexto de comunidades con menor acceso a servicios digitales.

No obstante, la implementación de este programa ha generado debates acerca de su alcance y los criterios de selección de beneficiarios. Organizaciones de la sociedad civil y analistas han cuestionado si la entrega de chips debería ampliarse más allá de los programas sociales tradicionales, dado que la conectividad se ha convertido en un servicio esencial en prácticamente todos los ámbitos de la vida moderna. Aun así, las autoridades defienden que la focalización en grupos prioritarios garantiza que los recursos públicos se destinen a quienes más lo necesitan, al mismo tiempo que se apuesta por una cobertura gradual y equitativa en todo el país.
En definitiva, el acceso al chip gratuito de CFE Internet móvil en 2026 está limitado a sectores específicos definidos por su situación social, educativa y territorial, con el objetivo de cerrar brechas digitales que afectan especialmente a quienes carecen de recursos o viven en zonas con poca conectividad tradicional. La política pública refleja una apuesta estatal por equiparar oportunidades en el acceso a tecnologías de la información, aunque sus límites y efectividad continúan sujetos al debate público y a la evolución de la propia estrategia de inclusión digital del gobierno mexicano.