La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, planteó la necesidad de construir un “gran acuerdo” con los medios de comunicación para disminuir la cobertura de hechos criminales y de violencia, al considerar que la exposición cotidiana de estos temas influye de manera directa en la percepción de inseguridad entre la población capitalina.
Durante su pronunciamiento, Brugada sostuvo que existe una diferencia entre algunos indicadores delictivos y lo que la ciudadanía percibe en su vida diaria. Afirmó que, de acuerdo con datos de su administración, ha habido una reducción en el número de carpetas de investigación relacionadas con delitos de alto impacto; sin embargo, reconoció que esa baja no se ha traducido en una mejor percepción social.
En ese contexto, la mandataria capitalina atribuyó parte de esa discrepancia a la forma en que se difunden los hechos de violencia en medios de comunicación, particularmente en televisión. Citando cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), señaló que más del 62% de las personas se informa sobre temas de seguridad a través de la TV, por lo que consideró que la narrativa mediática tiene un peso significativo en el ánimo colectivo.
🗳️📌 CLARA BRUGADA PIDE A MEDIOS BAJARLE A LA NOTA ROJA
— Juan Ortiz 🗳️👁🗨 (@Juan_OrtizMX) February 4, 2026
La jefa de Gobierno de la CDMX planteó hacer un “gran acuerdo” con los medios de comunicación.
Busca que le bajen a la cobertura sobre hechos criminales y de violencia.
Su argumento es que eso ayudaría a bajar la… pic.twitter.com/9uB7o1k2eT
“Si todos los días los medios hablan de inseguridad, eso es lo que se genera en la población”, expresó, al insistir en que es necesario que distintos actores contribuyan a mejorar la percepción.
La propuesta de Brugada generó reacciones en el ámbito público debido a que coloca el énfasis en el impacto de la cobertura mediática sobre la percepción ciudadana, en un momento en el que la seguridad sigue siendo uno de los temas más sensibles para la población. El planteamiento, además, ocurre en un contexto donde las autoridades buscan sostener la idea de avances en indicadores delictivos, mientras sectores de la sociedad y la oposición insisten en que persisten hechos de violencia y delitos cotidianos que mantienen la preocupación social.
Diversos analistas han señalado en ocasiones anteriores que la percepción de inseguridad suele depender de múltiples factores, entre ellos la experiencia directa de la ciudadanía, la incidencia delictiva real, el nivel de denuncia, la confianza en autoridades y, efectivamente, el flujo informativo sobre hechos violentos. Sin embargo, la discusión suele tensarse cuando desde el poder se sugiere que una menor difusión de hechos criminales podría contribuir a mejorar la percepción, debido a que esto puede interpretarse como un intento de trasladar responsabilidades o de reducir la visibilidad pública de los problemas.

En su mensaje, Brugada insistió en que se requiere un esfuerzo conjunto para modificar el ánimo social, al tiempo que defendió que hay avances en la disminución de delitos de alto impacto. No obstante, su postura fue leída por críticos como un intento de responsabilizar a los medios por los niveles de percepción ciudadana, en lugar de centrar el debate únicamente en resultados, estrategia de seguridad y capacidad institucional para investigar y sancionar delitos.
Mientras la administración capitalina insiste en que hay reducción en carpetas por delitos de alto impacto, la discusión se mantiene en torno a la confianza ciudadana y a la manera en que se mide la seguridad en la capital: por estadísticas oficiales, por percepción social o por la experiencia cotidiana de quienes habitan la ciudad.