Lo que debía ser una fiesta del fútbol en los octavos de final de la Champions League terminó en un conflicto legal y ético. La UEFA confirmó hoy la apertura de una investigación disciplinaria oficial contra el futbolista argentino del Benfica, Gianluca Prestianni, tras ser acusado de proferir insultos racistas contra la estrella del Real Madrid, Vinícius Jr.
Los hechos ocurrieron la noche del pasado martes 17 de febrero en el Estadio da Luz, empañando la victoria merengue por 1-0.
La controversia se originó en el minuto 50, justo después de que Vinícius marcara el gol de la victoria y realizara su característico baile frente a la grada local. En medio de los reclamos de los jugadores del Benfica por el festejo, las cámaras de televisión captaron a Prestianni cubriéndose la boca con su camiseta para dirigirse al brasileño, un gesto que hoy es la prueba central del caso. Kylian Mbappé, testigo directo de la escena, fue tajante en sus declaraciones post-partido al afirmar que escuchó claramente el insulto “mono” en cinco ocasiones consecutivas. Por su parte, el Real Madrid ha enviado hoy un dossier con grabaciones de audio ambiental y tomas de cámaras tácticas que, aseguran, no dejan lugar a dudas sobre la agresión verbal sufrida por su estrella.
Comunicado Oficial.
— Real Madrid C.F. (@realmadrid) February 19, 2026
En respuesta a la tormenta mediática, Gianluca Prestianni publicó un comunicado en sus redes sociales negando rotundamente los cargos. El exjugador de Vélez Sarsfield argumentó que sus palabras fueron malinterpretadas y que su gesto de cubrirse la boca era una reacción natural a la tensión del momento, no un intento de ocultar un insulto. Sin embargo, el SL Benfica ha adoptado una postura defensiva que ha encendido más los ánimos, calificando las acusaciones como una “campaña de difamación” orquestada para desestabilizar al club portugués antes del partido de vuelta. Incluso el técnico José Mourinho intervino, señalando que, si bien el racismo es inaceptable, las provocaciones reiteradas de Vinícius hacia las aficiones rivales son un factor que “siempre desencadena” este tipo de conflictos, declaraciones que ya están bajo la lupa del comité de ética.
El futuro inmediato de Prestianni y del Benfica queda ahora en manos de un inspector disciplinario de la UEFA, quien deberá emitir un veredicto antes del próximo miércoles. Según el Artículo 14 del Código Disciplinario, de encontrarse culpable, el joven argentino enfrentaría una suspensión mínima de 10 partidos, lo que pondría fin a su temporada internacional. Además, el club lisboeta se arriesga al cierre total de su estadio y a una multa económica que podría superar los 100,000 euros. La FIFA, encabezada por Gianni Infantino, ha reiterado hoy que “si hay racismo, no hay fútbol”, advirtiendo que los equipos cuyas aficiones o jugadores incurran en estas prácticas podrían enfrentar la derrota automática, sentando un precedente de tolerancia cero de cara al Mundial 2026.