La bancada de Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados fijó una postura crítica frente al proyecto de reforma electoral impulsado por el partido gobernante, al advertir que la iniciativa no fortalece la democracia mexicana y, por el contrario, modifica de manera sustancial las reglas del sistema político. La coordinadora parlamentaria del grupo, Ivonne Ortega, aseguró que si bien México requiere cambios profundos en materia electoral, la propuesta presentada por Morena no responde a ese objetivo y podría afectar principios fundamentales de equidad, legalidad y representación política.
Durante el posicionamiento de la bancada naranja en el debate legislativo, la cual votó en su totalidad por rechazar la reforma, Ortega señaló que el sistema electoral mexicano enfrenta desafíos reales derivados de la disminución en la participación ciudadana, la persistencia de condiciones inequitativas en las contiendas y la existencia de estructuras burocráticas que, a juicio de su partido, no contribuyen a generar mayor certeza en los procesos electorales. En ese contexto, sostuvo que el reto de reformar el sistema es legítimo, pero insistió en que cualquier modificación debe tener como eje central el fortalecimiento de la representación política, la equidad en la competencia y la ampliación de la participación ciudadana.
La legisladora afirmó que el dictamen impulsado por el oficialismo altera de manera significativa las reglas del juego democrático. Según su diagnóstico, la propuesta surgió desde el poder sin un proceso amplio de deliberación política, lo que —consideró— contrasta con la necesidad de construir acuerdos plurales en un tema que impacta directamente en la arquitectura institucional del país. Ortega subrayó que, ante ese escenario, Movimiento Ciudadano decidió presentar una propuesta alternativa de reforma electoral que busca abrir el debate público y ofrecer una ruta distinta para modernizar el sistema democrático.
La coordinadora parlamentaria adelantó que la bancada naranja votará en contra del dictamen promovido por Morena al considerar que existen argumentos y propuestas diferentes que, en su opinión, resultan más adecuadas para fortalecer la democracia mexicana. Señaló que la postura de su partido responde a la convicción de defender los derechos políticos de la ciudadanía y garantizar condiciones de competencia electoral equitativas.
En su intervención, Ortega cuestionó particularmente el enfoque de austeridad que plantea la iniciativa del partido gobernante. Sostuvo que, aunque el dictamen afirma que busca reducir el costo de la democracia, no aborda de fondo el esquema de financiamiento partidista ni reconoce el monto de recursos públicos que ha recibido Morena en los últimos años. Según expuso, desde 2019 el partido oficial ha recibido alrededor de 30 mil millones de pesos de financiamiento público, lo que —dijo— contrasta con el discurso de reducción del gasto político.

Propuesta de reforma electoral de MC
Frente a ello, la legisladora presentó los principales ejes de la propuesta de reforma electoral elaborada por su bancada. Explicó que el proyecto de Movimiento Ciudadano plantea una reducción significativa del gasto público destinado a los partidos políticos mediante una nueva fórmula de distribución del financiamiento. Actualmente, recordó, el modelo reparte los recursos bajo un esquema 70-30 entre asignación igualitaria y votación obtenida; la iniciativa naranja propone modificar ese mecanismo a un esquema 50-50, con el objetivo de reducir costos y generar mayor equidad en la competencia.
De acuerdo con Ortega, esta modificación permitiría generar ahorros estimados superiores a los 45 mil millones de pesos en un periodo de cuatro años, recursos que, en su planteamiento, podrían destinarse a programas sociales prioritarios como la atención a niñas y niños con cáncer, el fortalecimiento de corporaciones policiales con mando civil o la ampliación de becas educativas.
Otro de los puntos centrales de la propuesta de Movimiento Ciudadano es la reorganización institucional del sistema electoral. La coordinadora parlamentaria planteó eliminar duplicidades administrativas existentes entre el Instituto Nacional Electoral y los organismos públicos locales electorales, así como entre tribunales electorales estatales y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. El objetivo, explicó, sería consolidar funciones para fortalecer a las autoridades electorales nacionales y generar mayor certeza jurídica en los procesos.

En materia de comunicación política, Ortega también marcó diferencias con la iniciativa del Ejecutivo federal encabezado por Claudia Sheinbaum. Señaló que el proyecto oficial propone reducir el tiempo de radio y televisión destinado a propaganda electoral durante los periodos de campaña, pasando de 48 a 35 minutos diarios, mientras que su partido plantea una transformación más profunda del modelo de comunicación política para privilegiar debates, contenidos informativos y mayor interacción con la ciudadanía.
La propuesta de Movimiento Ciudadano incluye además la defensa de instrumentos tecnológicos para la transparencia electoral. Ortega afirmó que su bancada respalda mantener el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) e impulsar de manera gradual el voto electrónico en procesos electorales, acompañado de auditorías técnicas y mecanismos verificables que permitan a la ciudadanía comprobar que su voto fue correctamente contabilizado.
La legisladora sostuvo que el uso de tecnologías, combinado con sistemas robustos de resultados preliminares, puede fortalecer la certeza electoral y evitar conflictos postelectorales. En ese sentido, hizo referencia a controversias registradas en procesos locales recientes en Veracruz, donde —según expuso— la ausencia de herramientas tecnológicas que permitieran resultados inmediatos generó incertidumbre política.
Otro de los planteamientos de la bancada naranja se centra en ampliar la participación política. Ortega mencionó que su partido propone incentivar el voto joven e incluso debatir la obligatoriedad del sufragio para incrementar la participación electoral y sumar a millones de nuevos votantes al proceso democrático.
La coordinadora también expresó preocupaciones respecto a las modificaciones propuestas para la integración del Congreso de la Unión. De acuerdo con su análisis, la reforma impulsada por Morena podría afectar la representación proporcional y generar incertidumbre en la asignación de curules en la Cámara de Diputados. Movimiento Ciudadano, en contraste, propone mantener reglas claras que garanticen que los votos emitidos por la ciudadanía se reflejen de manera fiel en la composición del Poder Legislativo.
En relación con la representación de mexicanos en el exterior, Ortega criticó el modelo planteado en la iniciativa del Ejecutivo, al considerar que la inclusión de diputaciones migrantes dentro de listas plurinominales nacionales no responde al peso político de las comunidades mexicanas en el extranjero. Como alternativa, propuso la creación de una circunscripción migrante específica que permita elegir directamente a diez diputados representantes de esa población.
Finalmente, la legisladora destacó la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección frente a la violencia política. Señaló que su partido plantea la nulidad automática de cualquier elección en la que un candidato sea asesinado durante el proceso electoral, como una medida para impedir que el crimen organizado influya en la vida democrática del país.
Al concluir su posicionamiento, Ortega reiteró que la reforma electoral debe construirse mediante diálogo y consenso entre todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso. Afirmó que Movimiento Ciudadano mantiene su disposición para discutir modificaciones que fortalezcan la democracia, pero insistió en que el dictamen actual no cumple con ese propósito. Según sostuvo, el objetivo de su partido es impulsar una reforma que combine menor gasto público con mayor participación ciudadana y con instituciones electorales capaces de garantizar la voluntad popular expresada en las urnas.