Hoy se estrena COLOSOS, una intervención coreográfica que promete transformar la experiencia de visitar el Museo del Palacio de Bellas Artes en Ciudad de México al fusionar danza, arquitectura y escultura en un diálogo innovador y sensorial. La pieza, de entrada libre, se presenta como parte de las actividades de la exposición Geles Cabrera. Partituras corporales, dentro del marco de la Semana del Arte 2026, y con ello el emblemático recinto cultural reconfigura sus espacios tradicionales en un escenario vivo donde el cuerpo en movimiento convive con la historia constructiva del edificio y las obras expuestas.
Impulsada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), en colaboración con la Coordinación Nacional de Danza y su Programa de Residencias Artísticas en Danza (PRAD), COLOSOS no es una coreografía convencional, sino la culminación de un proceso interdisciplinario que se gestó durante meses. Bajo la dirección del bailarín y coreógrafo mexicano Diego Vega Solorza, la propuesta parte de una investigación profunda sobre la obra escultórica de Geles Cabrera —pionera de la escultura moderna en México— y de una exploración del cuerpo como estructura expresiva capaz de activar y resignificar los espacios arquitectónicos del museo.

El proyecto surgió de la residencia artística y del laboratorio Cuerpos Arquitectos, concebido por Vega Solorza en colaboración con la Coordinación Nacional de Danza. Este laboratorio se desarrolló en varias etapas que combinaron análisis teórico, práctica corporal y exploración espacial, con el objetivo de trazar relaciones nuevas entre movimiento, escultura y arquitectura. En lugar de entender el espacio como un mero contenedor, los participantes, alrededor de 60 bailarinas y bailarines de diversas generaciones, disciplinas y trayectorias, trabajaron con la idea de que la arquitectura condiciona, moldea y capacita la acción del cuerpo en movimiento, y que éste, a su vez, puede volver “colosal” cualquier entorno físico a través de la presencia, la memoria corporal y la concentración expresiva.
Geles Cabrera, cuyo trabajo es el eje conceptual de la intervención, definió toda su carrera por una constante exploración del cuerpo y del espacio. Su muestra Partituras corporales, abierta desde noviembre de 2025 y hasta abril de este año, ha sido concebida para analizar cómo su producción escultórica dialoga con nociones de movimiento, gesto y corporalidad. Cabrera (nacida en 1926) fue una escultora que se formó en diversas instituciones de México y el extranjero, y a lo largo de más de siete décadas exploró materiales, formas y relaciones espaciales que desafiaron las categorías establecidas de la escultura moderna mexicana.
Hoy, esta mirada escultórica se transfiere a la danza en una experiencia híbrida que desplaza al público dentro del vestíbulo, el área de murales y la Sala Internacional del Palacio de Bellas Artes, permitiendo que la danza atraviese espacios institucionales que rara vez se perciben como territorios performativos. La propuesta coreográfica no busca reproducir la obra de Cabrera, sino extraer de ella conceptos como el “cuerpo-escultura” y el “momento privilegiado”, para articular un lenguaje donde los cuerpos danzantes actúan como arquitectos efímeros, generando nuevas formas y tensiones en la gran sala de murales y en corredores que habitualmente están destinados a la contemplación estática.

El título COLOSOS se desprende de la reflexión de Vega sobre cómo la energía y presencia de los cuerpos puede exceder cualquier dimensión física y traducirse en una monumentalidad intangible. Aunque las esculturas de Cabrera se alejan de la monumentalidad tradicional, su obra, y ahora su eco en la danza, desborda la escala física y propone una noción de lo colosal que reside en la intensidad, la memoria y la carga emocional de los cuerpos que se mueven. Este concepto articula no sólo el trabajo de los intérpretes, sino también la manera de mirar la arquitectura y las obras plásticas circundantes.
COLOSOS se presentará hoy 5 de febrero, así como el 6 y 7 de febrero de 2026, siempre a las 12:00 horas. La entrada es gratuita, con un cupo de 800 personas, en una oportunidad única para experimentar la danza más allá de los espacios escénicos tradicionales y sumergirse en una obra que redibuja las fronteras entre performance, escultura y arquitectura.

Este estreno coincide con un momento de efervescencia cultural en Ciudad de México, que durante la Semana del Arte 2026 se convierte en un epicentro de propuestas artísticas interdisciplinarias, ferias, exposiciones y programas públicos que consolidan a la capital como punto de encuentro internacional para el arte contemporáneo.
La apuesta de COLOSOS es ambiciosa y arriesgada: activar uno de los museos más emblemáticos de México desde la experiencia del cuerpo, para recordar que, en el arte, las formas pueden emerger tanto del espacio como de la acción de habitarlas.