A cuatro años del centenario del nacimiento de Luis Villoro, El Colegio Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México consolidaron un proyecto editorial de largo aliento con la publicación de Herencias y rupturas. Aproximaciones a la vida y la obra de Luis Villoro, a cien años de su nacimiento (2026), un volumen que busca ir más allá del homenaje conmemorativo y propone una lectura crítica y contemporánea del pensamiento del filósofo.
El libro, gestado a partir de actividades académicas realizadas en 2022 por diversas instituciones, fue presentado en el marco de la Fiesta del Libro y la Rosa 2026, donde especialistas subrayaron la vigencia de una obra que atraviesa la historia de las ideas, la epistemología, la ética y la filosofía política. La compilación estuvo a cargo de Aurelia Valero Pie, del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, quien coordinó la revisión y actualización de los textos que integran el volumen.

Durante la presentación en el foro Utopía, el filósofo Guillermo Hurtado describió el contexto actual como un “momento Villoro”, marcado por la aparición de nuevas publicaciones sobre su obra. Sin embargo, advirtió que el interés editorial no debe limitarse a textos celebratorios, sino que debe abrir paso a ejercicios críticos capaces de tensionar y renovar su legado intelectual. En su intervención, enfatizó que, de estar presente, Villoro insistiría en la necesidad de cuestionar sus propias ideas y de transitar de la herencia hacia la ruptura entendida como motor del pensamiento.
Hurtado planteó que el legado del filósofo no pertenece a una sola corriente, sino que se extiende a múltiples tradiciones teóricas, desde el marxismo hasta la filosofía analítica, pasando por la fenomenología y el multiculturalismo. Esta amplitud, sostuvo, explica por qué su obra continúa siendo objeto de apropiaciones diversas y por qué su herencia apenas comienza a organizarse en el contexto de una filosofía mexicana que ha cambiado de manera sustantiva en el siglo XXI.
En ese mismo espacio, la filósofa Elisabetta Di Castro destacó que el libro ofrece un recorrido integral por la trayectoria de Villoro, desde su temprana obra El proceso ideológico de la revolución de Independencia hasta sus aportaciones en epistemología con Creer, saber y conocer, así como sus desarrollos posteriores en ética y filosofía política. Subrayó que su pensamiento no puede entenderse como una sucesión de etapas aisladas, sino como un entramado coherente que articula distintas corrientes filosóficas.

Di Castro también recordó el papel de Villoro como impulsor de la filosofía en la Universidad Autónoma Metropolitana, particularmente en su unidad Iztapalapa, así como su participación en instancias clave de la vida académica nacional e internacional, incluida su labor como representante de México ante la UNESCO. En su lectura, uno de los aportes centrales del autor radica en su análisis de la justicia desde la experiencia de la exclusión, una perspectiva que lo vincula directamente con los movimientos sociales.
Esa dimensión política fue retomada por Hurtado al evocar la cercanía de Villoro con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, movimiento con el que el filósofo se comprometió en su etapa final. A partir de esta experiencia, lo describió como un “Quijote zapatista”: un intelectual consolidado que, ya en edad avanzada, decidió involucrarse activamente en una causa social, combinando reflexión teórica y acción política.
La discusión también abordó la concepción villoriana del Estado plural, una crítica a las nociones homogéneas de nación y progreso que dominaron buena parte del pensamiento moderno. Di Castro subrayó que Villoro defendió la autonomía de los pueblos indígenas y la necesidad de reconocer la diversidad cultural como fundamento de una democracia más participativa, en la que la ciudadanía no se limite al ejercicio electoral, sino que implique una intervención activa en la vida comunitaria.
En el cierre de la presentación, Valero Pie resaltó el carácter plural del volumen, que reúne no solo a académicos, sino también a personas que compartieron con Villoro distintos ámbitos de su vida, desde su militancia política hasta su entorno familiar. Esta diversidad de voces, explicó, permite reconstruir un retrato complejo y, en ocasiones, íntimo del filósofo, en el que convergen experiencias personales y reflexiones teóricas.

Uno de los hallazgos editoriales más relevantes del libro es la inclusión de una traducción de El principito realizada por Villoro en la década de 1950, un trabajo que permaneció prácticamente desconocido hasta ahora y que amplía la comprensión de su actividad intelectual más allá de la filosofía estricta.
Para Valero Pie, la publicación de Herencias y rupturas responde a la necesidad de mantener vivo el pensamiento de Villoro a través del diálogo crítico. En su visión, el carácter clásico de su obra radica precisamente en su capacidad de interpelar a nuevas generaciones y de ofrecer un espejo desde el cual cuestionar las condiciones actuales de la sociedad. En ese sentido, el volumen no solo recupera una herencia, sino que abre la puerta a nuevas interpretaciones en un contexto donde las discusiones sobre democracia, justicia y pluralidad siguen ocupando un lugar central en la agenda pública.