La preocupación por la piratería digital y las transmisiones ilegales del Mundial 2026 comenzó a generar tensiones entre las autoridades mexicanas y los organismos responsables de la organización del torneo, luego de que representantes de la Host City de la Ciudad de México externaran inquietudes por el crecimiento de plataformas IPTV, señales piratas y retransmisiones no autorizadas de contenidos deportivos de cara a la Copa del Mundo que organizarán de manera conjunta México, Estados Unidos y Canadá.
El tema tomó relevancia después de que desde el entorno de la FIFA se manifestara preocupación por el impacto económico y comercial que podría representar la distribución ilegal de partidos, contenidos audiovisuales y señales oficiales durante el torneo, particularmente en países donde existe un amplio mercado de televisión pirata y consumo de servicios clandestinos de streaming. Las advertencias también incluyeron referencias al crecimiento de plataformas IPTV ilegales, que permiten acceder a canales deportivos y eventos premium sin autorización de los propietarios de derechos de transmisión.
Host City Ciudad de México externa su preocupación por la piratería en el marco de este Mundial 2026. pic.twitter.com/T2BkhRKec7
— FIFA World Cup 26™️ Mexico City (@MexicoCity26) May 24, 2026
En ese contexto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respondió públicamente a los señalamientos y aseguró que el asunto nunca fue planteado formalmente en las reuniones de trabajo entre su gobierno y los representantes de la FIFA o de la organización del Mundial 2026. La mandataria cuestionó además que dichas preocupaciones fueran difundidas primero en redes sociales y espacios públicos, en lugar de abordarse directamente en las mesas institucionales de coordinación.
Durante su declaración, Sheinbaum sostuvo que no le pareció adecuado que un tema de esa naturaleza se ventilara públicamente sin haber sido discutido previamente con las autoridades mexicanas encargadas de la organización y seguridad del evento. La presidenta insistió en que, hasta ahora, las reuniones oficiales relacionadas con la preparación del Mundial se han concentrado en asuntos logísticos, movilidad, infraestructura, seguridad y coordinación interinstitucional, pero no en presuntas alertas relacionadas con piratería digital.
Las declaraciones se producen en un momento en que la FIFA ha reforzado globalmente sus mecanismos de protección de derechos audiovisuales ante el incremento del consumo ilegal de contenidos deportivos a través de internet. En diversos torneos recientes, el organismo ha colaborado con gobiernos, empresas tecnológicas y operadores de telecomunicaciones para detectar y bloquear emisiones piratas durante transmisiones en vivo, especialmente en eventos de alta audiencia.
La FIFA ya expresó preocupación por transmisiones piratas, plataformas IPTV y piratería rumbo al Mundial 2026.
— Avi 🦆 (@avieu) May 25, 2026
Pero Sheinbaum asegura que “nunca se planteó” ese tema en las reuniones oficiales y no le pareció que ese tema se haga público en las redes y no en las mesas de trabajo… pic.twitter.com/Kpp9RfHDN9
La Ciudad de México, una de las sedes oficiales del Mundial 2026, será escenario de varios encuentros del torneo y del partido inaugural en el Estadio Azteca, inmueble que se convertirá en el primero en la historia en albergar inauguraciones de tres Copas del Mundo distintas. La magnitud económica y mediática del evento ha colocado bajo especial atención temas vinculados con derechos comerciales, patrocinios, explotación de marca y transmisión de contenidos.
La preocupación por la piratería no es menor para la FIFA ni para las empresas poseedoras de derechos televisivos. La retransmisión ilegal de partidos representa pérdidas millonarias para cadenas de televisión, plataformas de streaming y patrocinadores oficiales, además de afectar contratos comerciales vinculados con publicidad y exclusividad de contenidos. En América Latina, distintos estudios de la industria audiovisual han identificado un crecimiento sostenido de plataformas clandestinas que operan mediante servicios IPTV y aplicaciones digitales no autorizadas.
Mientras avanzan los preparativos, el tema de la piratería digital se perfila como uno de los desafíos adicionales para las autoridades y para la FIFA, particularmente en una región donde el consumo de contenidos deportivos mediante plataformas no autorizadas mantiene una presencia significativa y donde los organismos deportivos han incrementado la presión para endurecer controles tecnológicos y legales.