Aunque la razón por la que se pone en riesgo su participaxión en el mundial 2026 es por causas muy distintas, ambos casos ilustran cómo factores externos al fútbol pueden condicionar el torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Irán: de Arizona a Tijuana, un cambio ya resuelto
La selección iraní había elegido inicialmente Tucson, Arizona, como su campamento base. Sin embargo, ante dificultades para obtener visados y garantías de estancia prolongada en Estados Unidos, la Federación Iraní de Fútbol solicitó un cambio que fue aprobado por la FIFA. Ahora su base estará en Tijuana, Baja California.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó en su conferencia matutina que México aceptó la petición de la FIFA, permitiendo que el equipo pernocte, entrene y se concentre en territorio mexicano, cruzando únicamente a Estados Unidos para sus partidos de la fase de grupos. Este arreglo resuelve en gran medida los problemas logísticos y migratorios. Tijuana ofrece instalaciones modernas cerca del Pacífico y vuelos cortos (aproximadamente 55 minutos a Los Ángeles), lo que facilita los desplazamientos.
Mexican President Claudia Sheinbaum says her government agreed to host Iran’s national football team during the upcoming World Cup after FIFA approached Mexico following the US decision not to host the Iranian squad.#Mexico #Iran pic.twitter.com/JMBD1ozEBn
— Al Arabiya English (@AlArabiya_Eng) May 25, 2026
Aunque las tensiones geopolíticas entre Irán y Estados Unidos jugaron un rol importante, el traslado parece haber estabilizado la situación. Hasta el momento, no se reportan contratiempos adicionales y la federación iraní lo considera una solución favorable que les permite enfocarse en su preparación.
Por su arte en RD Congo existe brote de ébola y la cuarentena obligatoria
El caso es más delicado y sigue generando incertidumbre. Un brote activo de ébola en el este del país (principalmente en la provincia de Ituri, con la variante Bundibugyo) ha llevado a las autoridades estadounidenses a imponer medidas estrictas. Estados Unidos exige que toda la delegación cumpla un aislamiento de 21 días en una “burbuja sanitaria” antes de ingresar a su territorio.
La base del equipo está prevista en Houston, Texas, donde jugará su partido inaugural el 17 de junio contra Portugal. Actualmente, la selección entrena en Bélgica —donde militan muchos de sus jugadores— y deberá mantener esa burbuja de aislamiento para poder viajar a Houston alrededor del 11 de junio. De no cumplir con el protocolo, arriesgan la denegación de entrada.
⚽🚨 La Selección de República Democrática del Congo NO canceló su participación en el Mundial 2026, pero sí modificó su preparación por el brote de ébola en el país.
— EnBoga (@EnBogaMx) May 21, 2026
El equipo suspendió su campamento en Kinshasa y trasladó toda su concentración a Europa tras las restricciones… pic.twitter.com/FvIv5w1RfN
Como medida preventiva, RD Congo ya canceló su campamento de preparación en Kinshasa y un evento de despedida con los aficionados. Aunque la mayoría de sus futbolistas juegan en ligas europeas y no han estado en las zonas afectadas recientemente, las autoridades norteamericanas aplican el protocolo de forma rigurosa para proteger la salud pública durante el torneo.
La FIFA monitorea la situación en coordinación con el equipo y las autoridades congoleñas. En la fase de grupos, RD Congo enfrentará además a Colombia en Guadalajara (México) y a Uzbekistán en Atlanta, lo que implica viajes adicionales entre países anfitriones.
Estos dos casos ilustran los retos de organizar un Mundial de 48 selecciones en un contexto global complejo. En el de Irán predomina el factor diplomático y migratorio, pero parece haber encontrado una solución práctica gracias a la colaboración de México y la FIFA.
En RD Congo, el desafío sanitario sigue siendo latente y requerirá disciplina estricta en las próximas semanas para no afectar su llegada ni su rendimiento.
Mientras Irán avanza con mayor tranquilidad en Tijuana, el futuro inmediato de los leopardos congoleños dependerá de cómo gestionen la burbuja en Bélgica y la evolución del brote de ébola. La comunidad futbolística internacional observa con atención estos desarrollos, pues cualquier contratiempo podría generar debates sobre equidad y logística en un torneo ya de por sí ambicioso.
El fútbol, como espejo de la realidad, vuelve a mostrar que fuera de la cancha también se juegan partidos decisivos. La resiliencia de estas dos selecciones ante presiones externas será clave no solo para su desempeño deportivo, sino para demostrar la capacidad de adaptación del deporte rey.