La Liga BBVA Femenil anunció un cambio estructural en su formato de competencia a partir de la próxima temporada, con el objetivo de mantener el crecimiento del torneo, reducir los traslados de los clubes y favorecer la recuperación física de las futbolistas, sin modificar la existencia de los torneos Apertura y Clausura. La nueva modalidad contempla la división de los 18 equipos en dos grupos, una reducción en el número de encuentros de fase regular y un sistema distinto para definir a los clasificados a la liguilla.
Hasta ahora, la competencia se desarrollaba con un formato en el que los 18 clubes se enfrentaban entre sí durante 17 jornadas de fase regular. Al concluir esa etapa, todos los equipos integraban una tabla general única de la que surgían los ocho clasificados a la liguilla para disputar cuartos de final, semifinales y final.
Con el nuevo esquema, la temporada continuará dividida en los torneos Apertura y Clausura, cada uno con su propia fase regular y fase final. Sin embargo, desde el inicio de cada certamen los equipos serán distribuidos en dos grupos de nueve integrantes, conformados con base en el ranking deportivo acumulado desde el torneo Apertura 2020 y en criterios geográficos, con el propósito de disminuir los desplazamientos largos y optimizar los periodos de descanso entre partidos.
Comienza una nueva era para la Liga Femenil BBVA.
— Mikel Arriola (@MikelArriolaP) July 24, 2026
Esta transformación es el resultado de una estrategia con visión de largo plazo
Nuestro objetivo es claro: consolidar a la @LigaBBVAFemenil como una de las mejores ligas de #FutbolFemenil del mundo y hacer de #México en un… https://t.co/tGKzmEtLop pic.twitter.com/TSYM5At7k5
La Liga explicó que el ranking considera el desempeño de cada club en fase regular desde el Apertura 2020 y será actualizado al finalizar cada jornada, convirtiéndose en un elemento permanente para la organización del campeonato.
El Grupo A estará integrado por Tigres, Rayadas, Toluca, Juárez, Cruz Azul, León, Querétaro, Atlante y Santos. Por su parte, el Grupo B estará conformado por América, Pachuca, Chivas, Pumas, Tijuana, Atlético de San Luis, Atlas, Puebla y Necaxa.
Además de la división en grupos, cada uno será organizado en tres bloques de tres equipos. Estos bloques servirán para definir los enfrentamientos intergrupales durante la fase regular.
En cada torneo, los clubes disputarán 14 encuentros de fase regular, tres menos que en el formato anterior. Ocho de esos partidos serán frente a los demás integrantes de su propio grupo, en un solo encuentro, mientras que los seis restantes serán intergrupales, enfrentando a dos rivales de cada uno de los tres bloques del grupo contrario.
Una vez concluida la fase regular, avanzarán a la liguilla los cuatro mejores equipos de cada grupo. Los cruces de cuartos de final quedarán definidos de manera cruzada: el primer lugar del Grupo A enfrentará al cuarto del Grupo B; el líder del Grupo B se medirá al cuarto del Grupo A; el segundo del Grupo A jugará contra el tercero del Grupo B, mientras que el segundo del Grupo B enfrentará al tercero del Grupo A.
Los cuartos de final se disputarán en partidos de ida y vuelta. En caso de empate en el marcador global, avanzará el equipo mejor ubicado en la tabla de posiciones de su respectivo grupo.
Para las semifinales, los cuatro clubes sobrevivientes serán reordenados conforme a una tabla general elaborada con sus resultados en la fase regular. El primer lugar enfrentará al cuarto y el segundo al tercero. Si existe igualdad en el marcador global, el criterio de desempate volverá a ser la mejor posición en dicha clasificación.
La final también será a dos partidos; sin embargo, a diferencia de las fases previas, si el marcador global termina empatado el campeonato se definirá mediante una serie de tiros penales, eliminando el criterio de posición en la tabla para determinar al campeón.
En el torneo Clausura se conservará el mismo modelo competitivo. Los ocho encuentros frente a los rivales del mismo grupo cambiarán únicamente la condición de local y visitante respecto al Apertura. En los partidos intergrupales, cada club enfrentará a los tres equipos del grupo contrario con los que no jugó durante el semestre anterior, uno perteneciente a cada bloque, además de un segundo rival asignado mediante sorteo dentro de cada bloque para completar nuevamente los seis encuentros.
La Liga precisó que los partidos repetidos entre Apertura y Clausura cambiarán de sede, garantizando la reciprocidad en las localías.
Con este sistema, al finalizar ambos torneos de la temporada todos los clubes habrán enfrentado al menos una ocasión a los otros 17 equipos de la competencia y habrán disputado partidos de ida y vuelta frente a todos los integrantes de su propio grupo.
La organización sostuvo que este modelo busca equilibrar el desarrollo deportivo con la logística del campeonato, al reducir los viajes de larga distancia sin dejar de garantizar que todos los equipos se enfrenten durante la temporada. Asimismo, destacó que la Liga BBVA Femenil conservará dos torneos anuales, dos liguillas y la disputa del Campeón de Campeonas, al tiempo que afirmó que continuará siendo la liga femenil con mayor número de partidos en el mundo bajo su estructura competitiva.
La implementación de este formato representa una de las modificaciones más relevantes desde la creación de la Liga BBVA Femenil y redefine la manera en que los clubes buscarán la clasificación a la fase final, incorporando una competencia por grupos, nuevos criterios de clasificación y un calendario diseñado para privilegiar tanto el rendimiento deportivo como las condiciones físicas de las jugadoras.