La Federación Francesa de Fútbol (FFF) decidió este jueves 10 de septiembre de 2026 retirar de forma unánime su apoyo a Gianni Infantino en la carrera por la presidencia de la FIFA. El anuncio se produjo tras una reunión extraordinaria del Comité Ejecutivo convocada por su presidente, Philippe Diallo, en París.
Hasta el 29 de junio pasado la FFF había respaldado formalmente al dirigente italo-suizo, entonces único candidato declarado a su reelección. Sin embargo, los acontecimientos posteriores, en particular el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), modificaron por completo el panorama. Ese plan, filtrado a finales de julio, contemplaba la creación de una sociedad comercial que abriría hasta un 20 por ciento de los derechos de transmisión, patrocinios y licencias de la Copa del Mundo a inversores privados.
⚽ La Federación Francesa de Fútbol (FFF) no apoyará la candidatura de Gianni Infantino a un nuevo mandato como presidente de la FIFA, decidió el comité ejecutivo de la FFF, que se suma a la postura de otras federaciones europeas, como las de Italia o Bélgica #AFP #AFPdeportes pic.twitter.com/NntjnQyHNa
— Agence France-Presse (@AFPespanol) September 10, 2026
La iniciativa generó un rechazo inmediato. La UEFA amenazó con boicotear competiciones organizadas por la FIFA si el esquema no se abandonaba. Infantino dio marcha atrás a inicios de agosto, reconociendo que el proyecto había creado “divisiones de una naturaleza que ya no estaban en el interés del objetivo”. Aun así, la FFF considera que el daño ya estaba hecho.
En su comunicado oficial, la federación francesa señaló que “una serie de eventos que involucran directamente la gobernanza de la FIFA y a su presidente entraron en contradicción total con los principios esenciales de una buena gobernanza y con los valores del fútbol”. Añadió que las iniciativas recientes “han dañado gravemente la imagen y la unidad del fútbol” y que “la gobernanza de la FIFA no está a la altura de lo que representa el deporte”.
Francia se suma así a un grupo creciente de federaciones europeas —entre ellas Inglaterra, Italia, Escocia, República de Irlanda y Gales— que ya habían retirado su respaldo. La UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol han exigido cambios en la cúpula del organismo. En contraste, Conmebol y la CAF mantienen por ahora su apoyo a Infantino.
Las elecciones presidenciales de la FIFA están programadas para el 18 de marzo de 2027 en Rabat, Marruecos. Infantino busca un nuevo mandato que lo mantendría al frente hasta 2031. La FFF no se limitó a retirar el apoyo: anunció que impulsará consultas con confederaciones, federaciones nacionales, jugadores, aficionados y expertos en gobernanza para elaborar propuestas de reforma profunda.
La FFF retire son soutien à Gianni Infantino et appelle à une profonde réforme de la gouvernance de la FIFA https://t.co/VBg7N6Eu0f
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Philippe Diallo fue claro al explicar la decisión: “Creemos que se ha traicionado la confianza depositada en el presidente de la FIFA y que la forma en que se concibe actualmente la gobernanza del fútbol mundial ya no nos representa”. La resolución del Comité Ejecutivo fue unánime.
El episodio marca uno de los momentos de mayor tensión institucional en la era Infantino. El dirigente, al frente de la FIFA desde 2016, había consolidado un amplio respaldo durante años. El fallido intento de abrir el capital de las competiciones a fondos privados, gestado sin la consulta previa que las federaciones consideran indispensable, fracturó esa base de apoyo, especialmente en Europa.
La FFF insiste en que el abandono del proyecto FFE no resuelve el problema de fondo. “La cuestión de la gobernanza de la FIFA no puede considerarse resuelta”, subrayó el comunicado. Ahora el organismo francés se propone liderar, junto con otros actores, un proceso de transformación que priorice la transparencia, la independencia y la ejemplaridad del máximo organismo del fútbol mundial.
El desenlace de esta crisis de confianza se definirá en los próximos meses, cuando se acerque la fecha límite para presentar candidaturas y se clarifique si surge un rival viable capaz de desafiar al actual presidente.