La selección de Ecuador vivió una accidentada jornada de llegada a México, marcada por un extenso viaje, retrasos en los traslados terrestres y una noche de descanso alterada por la presencia de aficionados mexicanos en las inmediaciones del hotel de concentración, situación que fue señalada por el director técnico, Sebastián Beccacece, al expresar su inconformidad con la organización logística