La Liga BBVA Femenil anunció un cambio estructural en su formato de competencia a partir de la próxima temporada, con el objetivo de mantener el crecimiento del torneo, reducir los traslados de los clubes y favorecer la recuperación física de las futbolistas, sin modificar la existencia de los torneos Apertura y Clausura. La nueva modalidad contempla la división de los 18 equipos en dos grupos, una reducción en el número de encuentros de fase regular y un sistema distinto para definir a los clasificados a la liguilla