El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agradeció públicamente a su homólogo ruso, Vladimir Putin, por el acuerdo que permitirá el suministro de más de 300 mil toneladas de diésel al mercado estadounidense y global. El anuncio se produjo tras una conversación telefónica que Trump calificó como “altamente exitosa”.
Según el propio Trump, Rusia se comprometió a enviar de inmediato más de 300 mil toneladas de diésel, otras 500 mil toneladas durante el mes de noviembre y un millón de toneladas adicionales de manera subsecuente. El mandatario estadounidense señaló que volúmenes todavía mayores podrían llegar después, dependiendo del estado de las refinerías rusas, algunas de las cuales han sufrido daños por ataques durante el conflicto en Ucrania.
BREAKING: Donald Trump has thanked Vladimir Putin for providing "the American and global marketplace" with '300,000 tons of diesel'.https://t.co/CmnK3JNInn pic.twitter.com/9pvOzP7gG7
— Sky News (@SkyNews) October 9, 2026
Trump afirmó que el objetivo principal es reducir los precios del diésel para los estadounidenses, en particular para agricultores, ganaderos y transportistas. El diésel se utiliza ampliamente en la agricultura, la calefacción de hogares y el transporte de mercancías, y sus precios se encontraban cerca de máximos históricos antes de las elecciones de medio término de noviembre.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una licencia temporal que suspende parcialmente las sanciones sobre las exportaciones de diésel ruso hasta abril de 2027, permitiendo así el suministro, la descarga y la importación del combustible. Otras restricciones, como las que afectan a activos rusos congelados en bancos estadounidenses, se mantienen vigentes.

El Kremlin confirmó que durante la llamada Putin reafirmó la disposición de Rusia a suministrar petróleo y productos petrolíferos a los mercados estadounidense y mundial. Un enviado ruso, Kirill Dmitriev, celebró la cooperación en materia de diésel y energía.
El anuncio generó críticas por parte del presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, quien lo calificó como un “regalo” a Putin y una inversión en una guerra que debe terminar. Varios aliados europeos respaldaron la posición ucraniana. Trump, por su parte, defendió el acuerdo al señalar que se trata de diésel necesario para la economía y agradeció explícitamente a Putin.
La medida representa un giro significativo en la política de sanciones energéticas de Estados Unidos hacia Rusia, impuestas tras la invasión a gran escala de Ucrania en 2022. Trump argumentó que el control estadounidense del Estrecho de Ormuz, combinado con este suministro, contribuirá a una baja rápida de los precios del diésel a nivel global.

El acuerdo se produce en un momento de alta sensibilidad política en Estados Unidos, a pocas semanas de las elecciones de medio término, y en medio de conversaciones más amplias sobre energía y posibles negociaciones de paz.