Como si se tratara de una tradición poco afortunada para los viajeros, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) ha puesto en marcha un nuevo ajuste tarifario que promete encarecer los planes de miles de familias mexicanas.
Apenas unos días antes de que la terminal aérea registre sus picos de afluencia más altos por el periodo vacacional de Semana Santa, se ha confirmado el incremento en la Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA), el cargo más temido por los usuarios.

De acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), las nuevas tarifas se han ajustado en la moneda estadounidense, quedando de la siguiente manera: para vuelos nacionales, el costo pasa de 29.70 a 30.59 dólares, mientras que para destinos internacionales, el monto sube de 56.39 a 58.09 dólares. Aunque el incremento nominal parece ser de apenas unos centavos de dólar, la realidad económica para el pasajero promedio es mucho más compleja.
Para entender la magnitud de este ajuste, es necesario desglosar qué es lo que realmente paga un pasajero cuando adquiere un ticket de avión. La TUA no es un ingreso para la aerolínea, sino un impuesto que el aeropuerto cobra por el uso de sus instalaciones, desde los mostradores hasta las salas de espera y los sistemas de seguridad.
En México, la TUA es proporcionalmente una de las más caras de América Latina. En el caso de las aerolíneas de bajo costo, este impuesto puede llegar a representar entre el 40% y el 60% del costo total de un viaje sencillo. Esto significa que, en ocasiones, el derecho a usar el aeropuerto es más costoso que el propio servicio de transporte aéreo provisto por la compañía.
El “timing” de este incremento ha generado suspicacia entre expertos del sector turístico y asociaciones de consumidores. La Semana Santa representa uno de los periodos de mayor movilidad nacional; aplicar un ajuste en este momento asegura una recaudación masiva inmediata, pero a costa del presupuesto de los vacacionistas.
Además, existe el factor de la volatilidad cambiaria. Al estar la tarifa indexada al dólar, cualquier fluctuación en el tipo de cambio durante los próximos meses podría disparar el costo en pesos mexicanos, haciendo que el incremento sea mucho más agresivo de lo que dicta el papel.
El malestar de los usuarios no solo radica en el precio, sino en la percepción de calidad. El AICM ha enfrentado críticas constantes durante los últimos años debido a la saturación de sus terminales, problemas en los sistemas de drenaje, fallas en elevadores y retrasos operativos. Para muchos viajeros, el aumento de la TUA no se traduce en una mejora visible de las instalaciones, lo que genera una sensación de injusticia financiera.
Mientras tanto, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) mantiene tarifas más competitivas en un esfuerzo por atraer el flujo de pasajeros que hoy satura al AICM. No obstante, para el viajero capitalino, la cercanía y conectividad del AICM sigue siendo la primera opción, aunque ahora, volar desde ahí requiera un esfuerzo económico adicional que pocos tenían contemplado en su presupuesto vacacional
