La percepción ciudadana sobre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo registró una nueva baja en sus indicadores positivos y acumuló cuatro semanas consecutivas de retroceso, de acuerdo con el análisis difundido por el presidente de Mitofsky Group, Roy Campos, quien alertó sobre un deterioro acelerado en la evaluación pública de la mandataria.
A través de su espacio de análisis semanal y publicaciones difundidas en redes sociales y medios digitales, Campos sostuvo que las opiniones positivas hacia Sheinbaum descendieron 6.5 puntos en menos de un mes, hasta ubicarse en 58.9%, mientras que las percepciones negativas crecieron 3.5 puntos para colocarse en 33.8%.
El especialista señaló que se trata de la cuarta semana consecutiva con retrocesos en la percepción favorable de la titular del Ejecutivo federal, una tendencia que contrasta con los niveles de aprobación que la mandataria había mantenido desde el inicio de su administración. En su análisis, Roy Campos describió este momento como el más complejo para Sheinbaum en aproximadamente un año, al observarse una disminución sostenida en sus indicadores semanales.

Los datos difundidos por Mitofsky se producen en un contexto donde otras mediciones de la misma casa encuestadora ya habían documentado un descenso paulatino en la aprobación presidencial durante los últimos meses. En abril de 2026, una encuesta publicada por El Economista reportó que la aprobación promedio de Sheinbaum acumulaba varios meses de disminución, aunque todavía se mantenía en niveles altos comparados con otros gobiernos recientes.
De acuerdo con las mediciones históricas de Mitofsky para distintos ejercicios de evaluación presidencial, la mandataria había conservado durante buena parte de su administración niveles cercanos o superiores al 68% de aprobación. Sin embargo, las cifras más recientes muestran una tendencia descendente que, aunque todavía no representa un desplome generalizado, sí refleja un desgaste progresivo en la opinión pública.

El análisis semanal en el noticiero de Azucena Uresti se ha convertido en uno de los termómetros recurrentes para observar las variaciones en la popularidad presidencial. En las últimas emisiones, Roy Campos ha vinculado las fluctuaciones en la percepción pública con temas como seguridad, economía, tensión política y debate público en medios y redes sociales.
Pese a la baja registrada en las opiniones positivas, los indicadores todavía colocan a Sheinbaum con una mayoría de respaldo ciudadano. No obstante, el incremento simultáneo en las opiniones negativas y la persistencia de caídas semanales han comenzado a marcar un cambio en la tendencia que había acompañado a la presidenta desde el inicio de su sexenio