Weinstein, de 72 años, volvió hoy a la Corte Suprema de Nueva York -el mismo juzgado donde se celebró su proceso que sirvió de espoleta para el movimiento #MeToo- custodiado, esposado y en silla de ruedas, y escuchó en silencio a la Fiscalía y a su defensa pronunciarse a favor de la repetición del juicio.