El presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores fueron detenidos y trasladados como prisioneros a Nueva York, donde quedaron recluidos en una prisión federal de alta seguridad en Brooklyn. Ambos permanecerán bajo custodia hasta ser presentados ante un tribunal federal del Distrito Sur de Manhattan, en un proceso penal que se reactiva con nuevos cargos por narcotráfico y narcoterrorismo, según documentos judiciales del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ).
Maduro y Flores arribaron a territorio estadounidense en las últimas horas del anochecer invernal, a bordo de un avión del Departamento de Justicia que aterrizó en la Base de la Guardia Aérea Stewart, en las afueras de Nueva York. Posteriormente, fueron trasladados en helicóptero a instalaciones federales en Manhattan para su procesamiento formal, menos de 24 horas después de haber sido capturados en Caracas durante la madrugada del sábado, de acuerdo con fuentes oficiales citadas por medios locales.
Tras el procedimiento inicial, ambos fueron internados en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, una cárcel federal con medidas de alta seguridad, a la que llegaron poco antes de las 21:00 horas locales. En ese centro penitenciario también han estado recluidos otros acusados de alto perfil, incluidos Genaro García Luna y el ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández, además de figuras del ámbito empresarial y artístico.
#ÚLTIMAHORA ❗️📹NUEVO VIDEO de Maduro y de su esposa tras ser capturados por EE.UU.
— RT Última Hora (@RTultimahora) January 4, 2026
El mandatario, que cojea ostensiblemente, saluda en inglés a los agentes y les desea un feliz Año Nuevo. A su lado aparece por primera vez su esposa, Cilia Flores, también esposada.… pic.twitter.com/ZqYTQqCLHL
Proceso judicial en Manhattan y cargos actualizados
Si el caso sigue el curso habitual, Nicolás Maduro y Cilia Flores serán presentados ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde escucharán los cargos contenidos en una acusación penal formulada originalmente en 2020 y actualizada recientemente. La imputación incluye “narcoterrorismo” y delitos vinculados al tráfico internacional de cocaína.
La acusación formal del DOJ detalla cuatro cargos relacionados con el tráfico de cocaína durante décadas, y sostiene que Maduro habría colaborado con cárteles y organizaciones criminales, entre ellas las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el cártel de Sinaloa. El expediente también involucra al hijo de la pareja y a tres presuntos socios, incluidos Diosdado Cabello Rondón y Ramón Rodríguez Chacín, ambos altos funcionarios venezolanos.
El juez del caso y los próximos pasos
El juez asignado es Alvin Hellerstein, magistrado federal con amplia trayectoria, nombrado por el entonces presidente Bill Clinton. Ante él, se espera que Maduro y Flores se declaren no culpables, como es habitual en esta fase inicial.
El proceso apenas comienza y podría extenderse por meses en la etapa de preparación para un eventual juicio. Además, el presidente Donald Trump señaló que no se descarta un traslado del caso a Miami, lo que abriría la posibilidad de un cambio de sede respecto a Nueva York, donde se presentó la acusación original.
Las versiones sobre la captura y la disputa por la narrativa
Los medios estadounidenses y las redes sociales se han llenado de versiones sobre cómo Maduro pasó, en cuestión de horas, del Palacio de Miraflores a una celda federal en Brooklyn. Entre las hipótesis difundidas figuran operaciones de inteligencia, posibles filtraciones, traiciones internas o incluso acuerdos previos, casi siempre citando fuentes oficiales anónimas.
Analistas advierten que parte de estas filtraciones podría formar parte de una estrategia comunicacional para sembrar incertidumbre dentro y fuera de Venezuela. En paralelo al proceso judicial, se libra un frente clave de disputa: el control de la narrativa pública, con implicaciones políticas y legales tanto en Estados Unidos como en el ámbito internacional.