Imágenes difundidas este sábado 31 de octubre muestran el momento en que un proyectil incendiario, aparentemente un cóctel molotov, es lanzado contra un grupo de policías antidisturbios en París durante el arranque de las protestas de Halloween. El episodio se produce en el marco de la tercera jornada de movilizaciones contra el alto costo de la vida que ha recorrido Francia en las últimas semanas.
Según reportes de medios y videos circulando en redes, en la zona de Porte de Charenton se registraron enfrentamientos en los que los manifestantes lanzaron piedras, fuegos artificiales y artefactos incendiarios. Un oficial de la gendarmería resultó con la pierna en llamas durante varios segundos después de que un cóctel molotov cayera cerca de él. La policía respondió con gas lacrimógeno para dispersar a los grupos más violentos.
Las autoridades francesas habían anticipado un fin de semana de alta tensión. Alrededor de 70.000 agentes de policía y gendarmería fueron desplegados en todo el país. En París se autorizó una marcha que partió de Porte de Bagnolet hacia Porte de Charenton, pero se registraron cortèges no autorizados y focos de violencia. La policía informó de unas 70.000 personas concentradas solo en la capital y de al menos 27 detenciones hasta primeras horas de la tarde.
El contexto es el de una oleada de protestas por el costo de la vida que ha incluido saqueos y enfrentamientos en semanas anteriores. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, había advertido de que la violencia callejera era previsible y había pedido a los comerciantes prepararse. Las autoridades detectaron llamados en redes sociales a concentraciones nocturnas con motivo de Halloween bajo consignas de “revolución” y “noche de oscuridad”.
Ante las nuevas protestas y los festejos de Halloween, la policía de París decretó un toque de queda en zonas del centro de la capital durante las noches del sábado y el domingo. La medida afecta los barrios de République y Châtelet-Les Halles, donde rige la restricción de circulación entre las 23:00 y las 06:00 horas, con el objetivo de prevenir nuevos focos de violencia y saqueos en una de las jornadas de mayor tensión social del año.
Parte de los manifestantes acudió disfrazada de payasos, brujas o personajes de Halloween, lo que añadió un elemento visual particular a las concentraciones. Carteles con lemas como “No hace falta gas lacrimógeno para que nuestro futuro se vea sombrío” o “Disfrazado de ciudadano enfadado por Halloween” reflejaban el malestar social. En otras ciudades, como Toulouse, la policía empleó cañones de agua contra protestas no autorizadas.
Los comerciantes expresaron preocupación. El presidente de la cámara de comercio francesa, Alain Di Crescenzo, reconoció que los tenderos esperaban con ansiedad que el sábado terminara sin mayores daños. En jornadas anteriores se habían registrado incendios de contenedores, quioscos y vehículos, así como ataques a comisarías en banlieues.
El gobierno francés ha intentado contener la situación restringiendo itinerarios de marcha y reforzando la presencia policial. Aun así, los focos de violencia han persistido. El lanzamiento de cócteles molotov contra agentes antidisturbios representa uno de los episodios más graves de esta tercera jornada de movilización y ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de la fuerza y el derecho de manifestación en un contexto de fuerte crispación social.
Mientras las imágenes del proyectil incendiario circulan, las autoridades mantienen el dispositivo de seguridad activo de cara a la noche de Halloween, temiendo que se produzcan nuevos disturbios. París, una vez más, se convierte en el escenario de un conflicto social que combina reivindicaciones económicas con episodios de violencia callejera.