El Papa León XIV advirtió que la inteligencia artificial nunca debe reemplazar el juicio humano cuando están en juego la vida, la libertad y la dignidad de las personas. Lo hizo al recibir en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico a una veintena de participantes del encuentro “El futuro de la IA: un diálogo entre el Vaticano y el mundo científico sobre los avances y aplicaciones de las tecnologías inteligentes”, organizado de forma conjunta por la Pontificia Academia para la Vida y el Future of Life Institute.
El pontífice recordó las palabras que el Papa Francisco pronunció ante los líderes del G7 en junio de 2024, cuando describió la inteligencia artificial como “una herramienta a la vez fascinante y temible” y afirmó que ninguna máquina debe ser confiada con la decisión de quitar la vida a un ser humano. “Esas palabras siguen siendo tan pertinentes como siempre”, subrayó León XIV, antes de desarrollar cinco consideraciones inspiradas en su propia encíclica Magnifica Humanitas.
El Papa León XIV advierte que la inteligencia artificial nunca debe reemplazar el juicio humano cuando las decisiones afectan la vida, la libertad y la dignidad de las personas.
— EWTN News Español (@aciprensa) October 31, 2026
Al dirigirse a los participantes del encuentro «El futuro de la IA: Un diálogo entre el Vaticano y el… pic.twitter.com/Ta3nSF6HgC
La primera es que el futuro de la inteligencia artificial no está predeterminado. Al tratarse de una tecnología desarrollada por seres humanos, su rumbo depende de las decisiones que tome la humanidad. “Tenemos la responsabilidad de orientar, modificar y, cuando sea necesario, rechazar sus aplicaciones”, explicó. La pregunta decisiva, añadió, no es simplemente “qué puede hacer la IA”, sino “qué propósito debe servir”.
El futuro de la #InteligenciaArtificial no está predeterminado. Al tratarse de una tecnología desarrollada por seres humanos, su futuro depende de las decisiones que tomemos. Por lo tanto, tenemos la responsabilidad de orientar, modificar y, cuando sea necesario, rechazar sus…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) October 30, 2026
En segundo lugar, las máquinas son herramientas, no personas. León XIV insistió en que las llamadas inteligencias artificiales no viven experiencias, no poseen un cuerpo, no sienten alegría ni dolor, no maduran a través de las relaciones y no conocen desde dentro el significado del amor, el trabajo, la amistad o la responsabilidad. Advirtió contra las propuestas que pretenden otorgarles derechos o incluso personalidad jurídica, porque ese enfoque oscurece la responsabilidad humana y deja a quienes sufren daños frente a una entidad sin rostro.
El tercer principio es el más contundente: ciertas decisiones jamás deben delegarse. “Las decisiones que afectan la vida humana, la libertad y el uso de la fuerza deben permanecer siempre sujetas a una supervisión humana efectiva, informada y responsable”, afirmó. Puso el ejemplo de una persona incluida en una lista de objetivos o registrada en una base de datos de control fronterizo: el riesgo es que quede reducida a un mero punto de datos. Por eso, sostuvo, la inteligencia artificial debe ser “desarmada”. En este sentido, animó a los Estados que se reunirán en Ginebra en noviembre a dar pasos concretos hacia la prohibición de las armas autónomas letales.
En cuarto lugar, las tecnologías inteligentes deben orientarse al bien común y no servir únicamente a los intereses de un grupo privilegiado. El desarrollo de la IA no puede concentrarse solo en la meta final e ignorar a quienes se quedan atrás. Finalmente, el Papa identificó como el desafío más urgente la necesidad de instituciones especialmente internacionales, capaces de poner en práctica los principios éticos ya conocidos. Se requieren normas compartidas, una supervisión independiente y mecanismos claros de rendición de cuentas, de modo que las decisiones sobre el desarrollo y el uso de la IA puedan ser examinadas, cuestionadas cuando sea necesario y acompañadas de medidas correctivas ante cualquier daño.
Ya conocemos muchos de los principios éticos que deberían guiar el desarrollo de la inteligencia artificial. Lo que necesitamos ahora son instituciones internacionales eficaces que puedan salvaguardar el bien común global. Esto exige normas compartidas, una supervisión…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) October 30, 2026
El encuentro se celebró en la Casina Pío IV y reunió a representantes de la Comisión Interdicasterial sobre Inteligencia Artificial del Vaticano con científicos de primer nivel. León XIV agradeció el diálogo interdisciplinario y reiteró que la dignidad de la persona debe permanecer en el centro de cualquier avance tecnológico. El mensaje del pontífice se suma a la línea marcada por su primera encíclica y refuerza el llamado de la Iglesia a que la innovación no se convierta en un fin en sí mismo, sino en un instrumento al servicio de la humanidad.
La audiencia se produjo en un momento de intenso debate global sobre la regulación de la inteligencia artificial, las armas autónomas y el riesgo de que sistemas cada vez más potentes operen sin un control humano real. León XIV no rechazó la tecnología, pero sí fijó límites claros: la persona humana no puede ser reducida a un dato ni entregada a decisiones algorítmicas cuando lo que está en juego es su vida o su libertad. El tono fue sereno pero firme, coherente con la doctrina social de la Iglesia y con la preocupación que el propio Papa ha expresado desde el inicio de su pontificado.