El rey de España, Felipe VI, asistirá el próximo 26 de junio al encuentro entre las selecciones de España y Uruguay en la ciudad de Guadalajara, luego de aceptar la invitación formulada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para acudir a uno de los partidos de la Copa Mundial de Futbol que se celebrará en territorio mexicano. La confirmación fue dada a conocer este lunes por la Casa Real española.
De acuerdo con la información difundida desde el Palacio de la Zarzuela, el monarca comunicó formalmente su decisión tanto a la mandataria mexicana como al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quienes le habían enviado cartas de invitación para asistir al partido correspondiente a la última jornada de la primera ronda para la selección española.

La presencia de Felipe VI en Guadalajara representa uno de los actos de mayor relevancia diplomática y simbólica en torno al Mundial de Futbol que organizarán conjuntamente México, Estados Unidos y Canadá. La asistencia del jefe del Estado español también ocurre en un contexto de atención política debido a las relaciones bilaterales entre México y España, particularmente tras las discusiones públicas de los últimos años sobre el legado histórico de la Conquista.
La invitación enviada por Sheinbaum al monarca español ocurrió el pasado 3 de febrero, aunque su existencia no se conoció públicamente sino hasta mediados de marzo. En ese momento, la Casa Real española señaló que la invitación había sido recibida “con agrado” y puntualizó que ésta había sido formulada antes de que Felipe VI realizara declaraciones públicas sobre los abusos cometidos durante la Conquista de América.

El señalamiento de la Casa Real buscó desvincular la invitación diplomática del debate generado por las palabras pronunciadas por el rey durante una visita a una exposición dedicada a mujeres indígenas mexicanas, donde reconoció que durante la Conquista existió “mucho abuso” y admitió que aquellos comportamientos, observados desde los valores contemporáneos, no son motivo de orgullo.
Posteriormente, la propia presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que la invitación extendida al jefe del Estado español formaba parte de una serie de convocatorias realizadas a distintos mandatarios y representantes internacionales con motivo de la Copa Mundial. La mandataria sostuvo que el gesto no debía interpretarse como una reacción específica a las declaraciones del monarca, sino como parte de la organización protocolaria del evento deportivo internacional.

El encuentro entre España y Uruguay en Guadalajara se perfila como uno de los partidos de mayor expectativa de la fase inicial del torneo debido al peso histórico de ambas selecciones. La asistencia de Felipe VI añade un componente político y diplomático adicional a un evento que concentrará la atención mundial sobre México como una de las sedes centrales del campeonato.
La confirmación también refuerza la participación institucional de la monarquía española en eventos deportivos de alcance global, particularmente en aquellos donde compite la selección nacional. Felipe VI ha mantenido una presencia constante en competencias internacionales de futbol y otros deportes, tanto en Europa como en escenarios multilaterales.
Con ello, el Mundial de Futbol en México comienza a perfilarse no solo como un acontecimiento deportivo de escala internacional, sino también como un espacio de alto nivel para encuentros diplomáticos y gestos políticos entre gobiernos y jefes de Estado.