Corea del Norte advirtió que dará una respuesta “seria, inmediata y contundente” después de que Estados Unidos aprobara una nueva venta de armamento táctico a Corea del Sur, en un movimiento que vuelve a elevar la tensión militar en la península coreana.
El régimen de Kim Jong-un condenó la decisión de Washington y acusó a Estados Unidos de incrementar deliberadamente la presión militar sobre Pionyang. La advertencia fue difundida por el Ministerio de Asuntos Exteriores norcoreano a través de la agencia estatal KCNA.
¿Qué armas venderá Estados Unidos a Corea del Sur?
El detonante de la nueva confrontación es la autorización del Departamento de Estado estadounidense para vender a Seúl 103 misiles aire-aire AIM-9X Sidewinder Block II, en una operación cuyo valor estimado asciende a 125 millones de dólares.
El gobierno norcoreano considera que la transferencia de este tipo de armamento constituye una muestra de la “hostilidad” de Washington y advirtió que el suministro de armas avanzadas modifica de manera negativa el equilibrio de seguridad en Asia-Pacífico.
La declaración de Pionyang llega además en un momento de creciente actividad militar estadounidense y surcoreana en la región.
Pionyang también arremete contra Washington por derechos humanos
La protesta norcoreana no se limitó a la venta de misiles.
El Ministerio de Exteriores también rechazó los planes de Estados Unidos para destinar recursos a la recopilación e investigación de presuntas violaciones de derechos humanos en Corea del Norte.
El régimen de Kim Jong-un calificó estas acciones como una campaña destinada a desacreditar a su gobierno y generar inestabilidad interna.
🇰🇷🇰🇵Corea del Sur afirma que las capacidades nucleares de Corea del Norte se multiplicó por 100.000 en los últimos 30 años
— Señor del caos visual ☭ 🇨🇱 (@adictoapple) August 27, 2026
El ministro de Unificación de Corea del Sur, Chung Dong Young, ha advertido este jueves de las capacidades nucleares de Corea del Norte se han multiplicado…
Trump busca acercarse a Kim Jong-un
La nueva amenaza norcoreana se produce mientras el presidente estadounidense Donald Trump ha mostrado interés en recuperar el diálogo directo con Kim Jong-un.
El mandatario ha expresado incluso su intención de celebrar una nueva cumbre bilateral antes de que termine el año. Sin embargo, las declaraciones de Pionyang muestran que la posibilidad de retomar las negociaciones enfrenta importantes obstáculos.
Corea del Norte ha dejado claro que no contempla abandonar su programa nuclear y de desarrollo militar, pese a los intentos de Washington por reabrir el canal diplomático.
Una nueva escalada en la península coreana
La autorización para vender los misiles AIM-9X coloca nuevamente el foco sobre la carrera armamentista entre las dos Coreas y sus respectivos aliados.
Mientras Estados Unidos y Corea del Sur refuerzan sus capacidades militares, Pionyang mantiene su estrategia de desarrollo nuclear y de misiles, acompañada de advertencias cada vez más severas contra Washington y Seúl.
El desafío ahora será determinar si la nueva disputa queda limitada a la retórica diplomática o si termina afectando los esfuerzos de Trump para establecer nuevamente un diálogo directo con Kim Jong-un.