Fuertes lluvias torrenciales azotaron el 22 de agosto la Gran Caracas y varios estados de Venezuela, provocando inundaciones, desbordamientos de ríos y quebradas, y complicaciones en el transporte. Las precipitaciones, asociadas al paso de ondas tropicales (entre ellas la número 40 según el Inameh), generaron un panorama de emergencia en la capital y en entidades como Carabobo y Aragua.
En Caracas, el río Valle se desbordó a la altura de Los Símbolos y La Bandera, dejando vehículos atrapados en la autopista Valle-Coche y en la carretera Panamericana. Calles de sectores como La Vega, Coche, Antímano y Baruta se convirtieron en ríos. La estación Mercado de Coche del Metro de Caracas y otras como La Rinconada registraron anegaciones en pasillos y escaleras. Un árbol cayó en la autopista Valle-Coche y se reportaron apagones y árboles caídos en distintas zonas.
🇻🇪🌧️ FUERTES LLUVIAS INUNDAN CARACAS
— EnBoga (@EnBogaMx) August 23, 2026
Intensas precipitaciones provocaron inundaciones en distintos puntos de Caracas, Venezuela, afectando vialidades y generando complicaciones para la población.
🚨 Autoridades mantienen vigilancia ante posibles deslaves, desbordamientos y… pic.twitter.com/AaLcASpb3G
En Aragua se informó de una pareja desaparecida tras ser arrastrada por la crecida de un río junto con su vehículo. En Carabobo se registró una intensa tormenta eléctrica acompañada de lluvias. Autoridades, incluyendo bomberos de Caracas y alcaldías, activaron protocolos de protección civil, monitorearon quebradas y recomendaron precaución a los conductores. La alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, informó sobre el despliegue de brigadas para despejar vías y atender afluentes.

El Inameh había advertido sobre la inestabilidad atmosférica. Las lluvias forman parte de un patrón de precipitaciones intensas que ha afectado al país en semanas recientes. Los reportes ciudadanos en redes documentaron el caos vial y las corrientes de agua, mientras los organismos de emergencia continuaban evaluando daños y buscando a las personas reportadas como desaparecidas.
La jornada dejó un saldo de múltiples incidencias viales, viviendas afectadas y la necesidad de mantener la vigilancia ante la posibilidad de más precipitaciones.