El empresario y político Nasry Asfura fue oficialmente declarado este miércoles presidente electo de Honduras tras un proceso electoral marcado por un estrecho margen de votos, una prolongada contabilización y denuncias de irregularidades por parte de la oposición. La proclamación pone fin a semanas de incertidumbre tras los comicios celebrados el 30 de noviembre de 2025 y consolida una victoria conservadora en este país centroamericano.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras declaró este 24 de diciembre a Nasry Juan Asfura Zablah como presidente electo para el período 2026-2030, luego de que los resultados oficiales arrojaran 40.27 % de los votos, frente al 39.53 % del presentador de televisión y candidato Salvador Nasralla.
La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, fue la encargada de leer la resolución que valida los resultados electorales tras semanas de escrutinio interrumpido por problemas técnicos y denuncias de fraude por parte de sectores de la oposición.
El marcado estrecho margen entre Asfura y Nasralla —menos de un punto porcentual— refleja la polarización del electorado hondureño y ha dado lugar a cuestionamientos sobre la transparencia del escrutinio. Nasralla rechazó los resultados y exigió un recuento amplio de votos, alegando irregularidades que, según sus seguidores, podrían alterar la decisión final.
Nadie en el CNE “elige” al Presidente o Presidenta de la República; es el pueblo quien decide y el CNE simplemente se limita a certificarlo.
— Ana Paola Hall (@APHall_CNE) December 24, 2025
Aclaro que esa certificación que contiene la declaratoria de Elecciones Generales nivel presidencial, estuvo a punto de ser rehén…
La figura de Nasry Asfura y su campaña presidencial
Asfura, de 67 años, es empresario de la construcción y exalcalde de la capital, Tegucigalpa. Hijo de inmigrantes palestinos, representa al Partido Nacional, una corriente conservadora que ha recibido el respaldo explícito del presidente estadounidense Donald Trump, quien manifestó su apoyo en redes sociales y a través de mensajes públicos antes de la votación.
El apoyo de Trump fue señalado por analistas como un factor de peso en la campaña de Asfura, aunque también fue criticado por la oposición hondureña por considerarlo una intromisión externa en el proceso democrático.
La victoria de Asfura implica un giro hacia la derecha en el mapa político de Honduras, en sintonía con otros resultados recientes en la región. Su plataforma ha enfatizado la reactivación económica, el fortalecimiento de la seguridad y la cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos.
Reacciones nacionales e internacionales
Minutos después de la proclamación, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, felicitó a Asfura y destacó la importancia de la cooperación bilateral en temas como seguridad, comercio y migración. Estas palabras fueron interpretadas como un respaldo internacional al nuevo presidente electo.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) emitió un comunicado en el que señaló que “toma nota” de los resultados anunciados por el CNE, pero lamentó que aún no se hubiera completado el recuento total de votos, y afirmó que su Misión de Observación Electoral seguirá monitoreando la situación para garantizar una transferencia de poder pacífica y conforme a la ley.
La elección ha generado tensiones en Honduras, con sectores de la oposición cuestionando la legitimidad del proceso y anunciando posibles impugnaciones ante las autoridades competentes. A pesar del ambiente polarizado, organizaciones civiles y observadores internacionales han instado a respetar los resultados y mantener la estabilidad democrática.
Nasry Asfura es proclamado presidente de Honduras
— DW Español (@dw_espanol) December 25, 2025
Tres semanas después de las elecciones, el Consejo Nacional Electoral (CNE) ratificó el triunfo del candidato conservador del Partido Nacional, apoyado por Donald Trump. Nasry Asfura obtuvo 40 % de los votos, mientras que su… pic.twitter.com/tdoyN0mkv6
Implicaciones del triunfo de Asfura
El triunfo de Nasry Asfura marca un cambio significativo en el panorama político hondureño, tras años de gobiernos de orientación diversa. Su mandato, que comenzará formalmente el 27 de enero de 2026, se perfila como un período de realineamiento ideológico y de nuevas prioridades de política pública en Honduras.
Los retos para el presidente electo incluyen responder a las demandas sociales, superar la percepción de irregularidades en el proceso electoral y avanzar en la agenda de seguridad y desarrollo económico en un país con profundas divisiones políticas y desafíos estructurales.