La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha expresado su profunda preocupación por la velocidad con la que avanza el brote de enfermedad por el virus del ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y su extensión a Uganda. Según declaraciones de Abdirahman Mahamud, funcionario de la OMS que visitó recientemente la zona afectada, “este brote avanza más rápido que nosotros”. La frase resume la principal inquietud del organismo: los contagios se multiplican a un ritmo superior al de la capacidad de respuesta de las autoridades sanitarias locales e internacionales.
El brote, declarado oficialmente el 15 de mayo de 2026 en la provincia de Ituri, en el noreste de la RDC, es ya el decimoséptimo registrado en el país africano desde que se identificó el virus en 1976. Hasta el 22 de junio, las autoridades sanitarias congoleñas han confirmado 1.048 casos y 267 muertes solo en territorio de la RDC. En Uganda se reportan 20 casos confirmados y 2 fallecimientos. Estas cifras sitúan al actual brote como el segundo más grande de la historia del ébola, solo superado por la epidemia de África Occidental de 2014-2016.
Lo que diferencia y complica este episodio es que se trata de la cepa Bundibugyo, una variante menos frecuente. A diferencia de la cepa Zaire —para la cual existen vacunas y tratamientos específicos aprobados—, contra el virus Bundibugyo no hay aún vacunas ni antivirales específicos autorizados. Los expertos señalan que el patógeno probablemente circulaba varios meses antes de su detección oficial, lo que permitió su expansión inicial en zonas urbanas y semiurbanas como Bunia y la ciudad minera de Mongbwalu.
Ce mardi 23 juin 2026 à la Cité de l’Union Africaine, au deuxième jour de la visite d’État du Président @GeneralNeva en République démocratique du Congo (RDC), le Chef de l’État, Félix-Antoine Tshisekedi Tshilombo et son hôte de marque ont eu des discussions fructueuses, en… pic.twitter.com/McpFeRPC83
— Présidence RDC 🇨🇩 (@Presidence_RDC) June 23, 2026
El contexto en el que se desarrolla el brote agrava significativamente la situación. La provincia de Ituri enfrenta conflictos armados persistentes, desplazamientos masivos de población y una infraestructura sanitaria limitada. Además, se ha registrado resistencia inicial en algunas comunidades, influida por creencias espirituales y desconfianza hacia el personal de salud. Estos factores han dificultado el rastreo de contactos y la implementación oportuna de medidas de aislamiento y tratamiento de soporte.
A pesar de estos obstáculos, la respuesta internacional se ha activado con rapidez. La OMS declaró el brote como Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) el 17 de mayo. Desde entonces se han enviado equipos especializados, suministros médicos y apoyo para reforzar la vigilancia epidemiológica, la atención clínica y la comunicación de riesgos. Se han habilitado cientos de camas de aislamiento y se trabaja activamente con líderes comunitarios y religiosos para mejorar la aceptación de las intervenciones sanitarias.
Modelos epidemiológicos elaborados por instituciones como el Imperial College de Londres indican que, sin una intensificación inmediata de las medidas, el brote podría alcanzar dimensiones mucho mayores en los próximos meses. Las autoridades destacan que el riesgo a nivel global sigue siendo bajo, aunque el peligro a nivel nacional en la RDC es muy alto y a nivel regional en África es alto.
The 90-day plan between Uganda and the Democratic Republic of Congo (DRC) has officially been launched to establish joint laboratory and clinical surge capacity in DRC starting with Aru, to control the Ebola outbreak. The Ugandan team was led by the Director General Health… pic.twitter.com/zaBKOngA3b
— Ministry of Health- Uganda (@MinofHealthUG) June 23, 2026
El brote ha afectado especialmente a trabajadores de la salud en sus etapas iniciales y ha dejado huella en la población infantil de las zonas impactadas. Organismos como Médicos Sin Fronteras y otras agencias humanitarias han reforzado su presencia en el terreno para apoyar la contención.
La OMS insiste en que la clave para frenar la propagación radica en una respuesta coordinada, rápida y sostenida que combine vigilancia, aislamiento de casos, rastreo de contactos, atención clínica y fuerte involucramiento comunitario. Mientras tanto, las autoridades sanitarias de la RDC y Uganda continúan trabajando con apoyo internacional para evitar que esta epidemia se convierta, como temen los expertos, en la mayor de la historia del ébola.
Cabinet Secretary for Health Hon. Aden Duale on Tuesday appeared before the High Court in Nairobi for mitigation proceedings, a day after being found in contempt of court in a case challenging the proposed construction of a United States-funded Ebola quarantine facility at… pic.twitter.com/mDKNEuMKo3
— Ministry of Health (@MOH_Kenya) June 23, 2026