El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno contempla retirar sus fuerzas de Irán en un plazo de “dos o tres semanas”, al sostener que las operaciones militares recientes han alcanzado los objetivos estratégicos planteados por su administración en el conflicto.
Durante una intervención ante medios, el mandatario aseguró que la permanencia estadounidense en territorio iraní ya no tiene justificación. “Yo diría que en unas dos semanas, tal vez dos o tres, nos iremos, porque no hay razón para que estemos haciendo esto”, declaró al ser cuestionado sobre la evolución de la ofensiva.
Trump defendió los resultados de los ataques realizados en días recientes, al señalar que se logró destruir una parte significativa de la infraestructura militar iraní, particularmente instalaciones vinculadas a la fabricación de misiles. “Anoche destruimos una gran cantidad de instalaciones de fabricación de misiles (…) los hemos golpeado muy duro”, afirmó, al tiempo que argumentó que el daño infligido limitaría la capacidad operativa de Irán durante un periodo prolongado.
🇺🇸🇮🇷 | AHORA — Donald Trump dice que se retirarán de Irán en dos o tres semanas y que los europeos que no quisieron involucrarse se tendrán que hacer cargo del Estrecho de Ormuz.
— Agustín Antonetti (@agusantonetti) March 31, 2026
“Nos iremos muy pronto. Y si Francia, el Reino Unido o cualquier otro país quiere su petróleo o su… pic.twitter.com/VLtU2p4wO2
En ese sentido, el presidente estadounidense consideró que incluso en caso de alcanzarse un acuerdo diplomático antes de la retirada, este sería secundario frente al impacto de las acciones militares. Sostuvo que la infraestructura afectada requeriría entre 15 y 20 años para ser reconstruida, lo que, a su juicio, altera de manera sustancial el equilibrio estratégico en la región.
Al abordar la situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el transporte global de petróleo, Trump indicó que la seguridad de esta vía dejaría de ser responsabilidad de Estados Unidos tras la eventual retirada. En su lugar, mencionó que otras potencias como Francia y China podrían asumir la tarea de garantizar el tránsito marítimo y el abastecimiento energético.
Las declaraciones del mandatario se producen en un contexto de alta tensión en la región, luego de que Irán intensificara acciones en el estrecho como mecanismo de presión económica, incluyendo ataques a petroleros y restricciones selectivas al paso de buques. De acuerdo con reportes de la Corporación Petrolera de Kuwait, un buque cisterna kuwaití fue impactado la madrugada del martes por un proyectil lanzado desde territorio iraní mientras se encontraba en el puerto de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos.

Un día antes, Trump había exhortado a los países que se han mantenido al margen de la ofensiva a involucrarse directamente en el control del estrecho. A través de su red social, llamó a actuar con “coraje” y a tomar control de la zona estratégica, al considerar que la fase más compleja de la operación militar ya había sido superada.
El anuncio de una posible retirada abre un nuevo escenario en el conflicto, marcado por la incertidumbre sobre el vacío de poder en una de las regiones más sensibles para el suministro energético global y por las implicaciones que tendrá la redefinición del papel de Estados Unidos en la seguridad del golfo Pérsico.